Preservar la fertilidad masculina: la criopreservación del esperma

17-01-2018

Del mismo modo que la mujer, el hombre debe ser consciente de que el paso de los años influye es su fertilidad. En las clínicas de Reproducción Asistida se recomienda el uso de la criopreservación del esperma porque no es la misma calidad a los 25 que a los 45 años. Por tanto, los hombres también deben vigilar su reloj biológico, al igual que las mujeres si su deseo es lograr el embarazo.

Si bien en el caso femenino, la producción de los ovocitos empieza a declinar a partir de los 25 años, en los hombres el semen decrece de forma más lenta. Eso no significa que se deba obviar este hecho y por tanto se aconseja el proceso de criopreservación para asegurar la capacidad reproductiva del varón.

En un primer paso, por medio de del espermiograma se medirá el volumen de la eyaculación, la concentración, movilidad y morfología de los espermatozoides. Se dtermina que una medida normalizada estaría en un volumen de 15 millones de células por eyaculación con un porcentaje mínimo del 4% de normalidad. Pero estos valores se pueden ver afectados de forma notable con el paso de los años.

Básicamente el proceso de criopreservación consiste en la conservación congelada de una pequeña muestra de esperma que pueda ser utilizada en el momento que se desee. Esta muestra no pierde su capacidad de procrear que será la misma que cuando fue tomada y permite ser guardada durante décadas.

Del mismo modo que la criopreservación puede ser utilizada de forma voluntaria por motivos de edad, existen otros segmentos de varones a los que se le recomienda. Así los especilistas en Reproducción Asistida recurren a este método en aquellos varones que van a someterse a un tratamiento médico agresivo. Son casos muy frecuentes en aquellos hombres que han de sufrir un tratamiento con quimioterapia o radioterapia, ya que estos procesos perjudican la calidad del esperma.

reproducción asistida criopreservacion espermaDel mismo modo es recomendable en pacientes de una cirugía de testículo y de próstata, y también de vasectomía. Y de la misma manera en casos de baja concentración de espermatozoides. En este grupo también debemos añadir aquellas profesiones que por su actividad pueda producir efectos nocivos sobre la capacidad de ser padre.

Y en todos los casos de Fecundación In Vitro, si bien puede usarse una muestra fresca, conviene ser precavido y congelar otra muestra. De esta manera se puede recurrir a esta muestra congelada si en el día de introducir espermatozoides no se puede obtener una eyaculación. Y de este modo también se garantiza la calidad de la misma.

Como hemos indicado el procedimiento de criopreservación comienza con el análisis de la muestra obtenida. Se aconsejará el número de donaciones adicionales que serán necesarias que variará en función de la patología del paciente o de la calidad de la eyaculación.

Antes de la congelación de los espermatozoides, la clínica de Reproducción Asistida debe realizar los análisis de sangre en los que se podrá detectar enfermedades de transmisión sexual, hepatitis y también VIH.

Pasado este análisis, la muestra se someterá a un proceso de congelación de forma progresiva con vapor de nitrógeno líquido hasta alcanzar los -196 grados. Así se mantienen almacenadas y perfectamente identificadas y comunicadas al paciente hasta que este lo desee.

Este proceso es muy útil para el varón, pero del mismo modo que una muestra actual no garantiza el éxito de la procreación, tampoco se garantiza por medio de este sistema. Incluso tras la descongelación existen otros factores que influyen en el éxito de un embarazo.