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1- Presentación.
La Sección de Medicina Perinatal de la Sociedad Española
de Ginecología y Obstetricia es una organización médica
nacional formada por profesionales dedicados a cuidar la salud de la mujer
y su hijo durante el embarazo y el parto. Esta guía ha sido escrita
por miembros de esta sociedad, que han intentado reunir, de forma sencilla
y amena, aquellos hechos que la mujer debe conocer sobre su embarazo,
para que así pueda desempeñar un papel activo en el cuidado
de su gestación. Esta dirigido a la mujer embarazada y proporciona
información sobre qué puede hacer ésta para conservar
su salud durante el embarazo y tener un hijo sano. Su contenido representa
la opinión de médicos expertos en la asistencia ala mujer
durante el embarazo. Los puntos de vista y las recomendaciones que se
exponen no son absolutos. Deben ser considerados como una guía
flexible, que puede ser modificada por los consejos de su médico,
de acuerdo con la evolución de su embarazo. Le aconsejamos su lectura,
con la seguridad de que le ayudará a un embarazo y a un parto felices.
2- Consulta prenatal.
La consulta prenatal tiene como finalidad cuidar su salud y la de su hijo
durante el embarazo. La gestación es un proceso natural para muchas
mujeres. No debe considerarla como una enfermedad, aunque en ocasiones
algunas enfermedades ocurren durante la gestación o son causadas
por el embarazo. La mayoría de las gestaciones evolucionan con
normalidad, pero siempre existe un ligero riesgo para la madre y para
el feto (Término que se utiliza para referirse al niño que
esta creciendo en su seno durante el embarazo). Trabajando juntos, a través
de la consulta prenatal, usted y su médico pueden dirigir sus esfuerzos
para mantener su salud y lograr el nacimiento de un niño sano.
Debe acudir a la consulta en cuanto sospeche que está embarazada,
no obstante el momento óptimo de consultar con su médico
sería cuando usted planifique un embarazo. Esta recomendación
es muy importante, incluso aunque ya haya tenido antes una gestación
sin problemas. Debe saber que no existen dos embarazos iguales. La primera
consulta prenatal es más larga y detallada que las sucesivas. Durante
ella se realizará la historia clínica y la exploración
física, se solicitaran las pruebas de laboratorio y se programarán
las consultas sucesivas y cualquier otra prueba especial que pueda necesitar.
Durante la consulta debe comentar con su médico cualquier duda
que tenga; realice cuantas preguntas quiera con libertad. Las consultas
periódicas a lo largo de la gestación son la clave de la
asistencia prenatal. Debe acudir aunque se encuentre bien, ya que pueden
surgir complicaciones que no producen síntomas.
3- Historia clínica.
Con la historia clínica se obtiene información sobre su
salud, la salud de su familia, la evolución de sus embarazos anteriores,
si los hubiera habido, su historia menstrual (fecha de su última
regla, ritmo de las menstruaciones y uso de métodos contraceptivos)
y su estilo de vida y hábitos personales que pueden causar problemas
durante el embarazo, tales como el consumo de alcohol, tabaco u otras
drogas, así como la exposición a factores ambientales peligrosos.
Estos datos son importantes para poder detectar problemas que puedan ocurrir
más adelante. El informe que se elabora con estos datos queda recogido
en la historia clínica y es confidencial.
4- Exploración física.
Tras la elaboración de la historia clínica, se realizará
una exploración física. Se medirá su peso, talla
y tensión arterial, y se examinaran otras partes de su organismo.
También se exploraran sus órganos genitales mediante un
tacto vaginal. Aunque le pueda resultar incómodo, esta exploración
es importante, pues permite conocer el tamaño del útero
y el estado del cuello uterino.
5- Pruebas de laboratorio.
Durante el embarazo se pueden realizar varias pruebas de laboratorio (grupo
sanguíneo y factor Rh, análisis de sangre y orina, etc.).
Algunas se realizaran en una sola ocasión, pero otras se repetirán
de nuevo más adelante. Además de los análisis habituales,
se le puede indicar la conveniencia de realizar otras pruebas, según
sus antecedentes familiares, médicos o reproductivos, o de la evolución
de su embarazo.
6- Consultas
sucesivas.
Las consultas sucesivas son habitualmente de menor duración. Son
útiles para conocer la evolución de su embarazo, valorar
el crecimiento del feto, e intentar resolver los problemas que usted pueda
presentar. La frecuencia con la que debe acudir a la consulta depende
de la evolución de su embarazo. Durante cada consulta, debe informar
sobre los síntomas o signos que usted haya notado. No es necesario
realizar pruebas de laboratorio o un tacto vaginal en cada consulta; su
médico le indicara cuando es aconsejable. La consulta prenatal
es el momento más adecuado para que usted pregunte aquellas dudas
que se le puedan haber plantado y reciba consejo sobre su estilo de vida.
7- Embarazo
de alto riesgo.
Un embarazo es de alto riesgo cuando un problema que afecta a su salud
o a la de su feto puede ocurrir con una frecuencia mayor de la mitad.
El problema puede ser causada por una enfermedad o condición que,
o bien ya tenía antes de comenzar el embarazo, o bien aparece durante
el parto. En el pequeño número de mujeres que tienen un
embarazo de alto riesgo, ocurren la mayoría de los problemas que
pueden afectar a la salud de la madre y de su hijo. Como los problemas
pueden aparecer en cualquier momento, el riesgo debe ser valorado a lo
largo de toda la gestación. Por ésta razón, una mujer
con un embarazo de alto riesgo puede necesitar una asistencia prenatal
más estrecha y acudir a la consulta con más frecuencia;
siga las recomendaciones que le haga su médico.
8- Pruebas
especiales.
Según sus antecedentes, la evolución de su embarazo o del
resultado de las pruebas habituales, se le puede realizar otras pruebas
para conocer su estado de salud o el de su feto.
9- Ecografía.
La ecografía crea una imagen de su hijo a partir de ondas ultrasónicas,
que se visualizan en un monitor de televisión. Su médico
le indicara si es necesario realizar una exploración ecográfica
y cual es el momento más adecuado. Cuando la vallan ha realizar
una ecografía, debe llevar ropa que le permita descubrir su abdomen
con facilidad. Sobre todo durante el primer trimestre, es conveniente
que la vejiga de la orina esté llena, pues ello ayuda a su médico
a localizar los órganos que están en la pelvis y permite
obtener imágenes más claras. Para conseguirlo, puede beber
varios vasos de agua una hora antes de la exploración y no orinar
hasta que sea realizada. Usted se tumbará en una camilla, con el
vientre descubierto desde su parte más baja; para mejorar el contacto
entre la sonda y la superficie del abdomen se aplica un gel o aceite.
En ocasione se le indicara que se debe realizar una exploración
a través de la vagina, para obtener unas imágenes más
nítidas. Para ello se utiliza una sonda diseñada especialmente.
La incomodidad que de esta exploración le puede suponer es similar
ala de un tacto vaginal.
10-
Monitorización de la frecuencia cardiaca fetal.
La monitorización de la frecuencia cardíaca fetal se realiza
colocando sobre su abdomen un transductor que recoge el latido cardíaco
fetal y otro que recoge los movimientos fetales o las contracciones del
útero. Existen varios métodos de monitorización que
se pueden utilizar durante el embarazo para intentar conocer cual es el
estado de su feto. Sin embargo, la mayoría de estos métodos
se utilizan en gestaciones de alto riesgo. Cuando le vayan a practicar
una monitorización de la frecuencia cardíaca fetal, debe
levar ropa que le permita descubrir su abdomen con facilidad. Usted se
sentará o tumbará sobre una camilla, con el vientre descubierto
y le colocarán un transductor en el punto donde su escuche con
más nitidez el latido de cardíaco del feto y otro en la
parte alta del abdomen para recoger los movimientos fetales o las contracciones
del útero. Durante unos minutos se registrara en una tira de papel
la frecuencia cardíaca fetal.
11-
Diagnostico prenatal.
Aunque la mayoría de los niños nacen sanos, alrededor de
un 3% nacen con un defecto congenito. La causa de las anomalías
congénitas no siempre se conocen. Ciertas parejas tienen un porcentaje
más elevado que el resto de tener un hijo con un defecto congénito
al nacer. Por ejemplo, las que ya han tenido un hijo con una anomalía
congénita puede volver a repetirse, cuando existe una historia
de una enfermedad congénita en la familia, o a partir de cierta
edad de la madre. Si usted se encuentra en alguna de estas circunstancias,
la consulta de diagnostico prenatal le puede ser útil. En ella
se le preguntara sobre antecedentes familiares, que debe recordar hasta
donde le sea posible. Estos datos ayudaran a determinar el riesgo que
tiene en su embarazo actual. Además, cuando el riesgo es suficientemente
alto, su médico le puede indicar que existen procedimientos que
pueden confirmar si su feto esta realmente afectado o no por el problema.
Las pruebas, tales como la amnoicentesis, biopsia corial y funiculocentesis,
tienen un pequeño riesgo de complicaciones, por lo que sólo
se le realizarán cuando existan suficientes factores de riesgo.
Mediante ellas es posible investigar una enfermedad en concreto, pero
no es posible diagnosticar todos los problemas posibles.
12-
Alimentación y nutrición.
Durante el embarazo su organismo necesita más energía, proteínas,
vitaminas y minerales que antes de la gestación. La alimentación
que debe realizar tiene que aportar la energía necesaria y los
alimentos nutritivos suficientes como para mantener su salud, realizar
las modificaciones que experimenta su organismo, y lograr un desarrollo
y crecimiento fetal óptimos. La forma más sencilla de incorporar
los nutrientes que le son necesarios es realizar una alimentación
equilibrada. Los alimentos que consume durante el embarazo son la base
de la alimentación de su feto. Habitualmente, no es necesario que
usted haga grandes cambios en su alimentación. Las costumbres alimentarias
son muy personales. Pueden estar influenciadas por la familia, actitudes,
creencias y preferencias por ciertos sabores, así como por la existencia
o el precio de un determinado tipo de alimento. Además, le puede
resultar muy difícil cambiar sus hábitos alimentarios si
debe obligar al resto de la familia, si le resulta desagradable o rompe
con sus costumbres. El número total de calorías y la composición
de los alimentos son los factores más importantes. Una mujer con
un peso normal antes del embarazo debe ganar entre 9 y 13 kilos durante
la gestación. Una mujer delgada, sin embargo. Debe ganar algo más
de peso; mientras que una mujer obesa debe ganar algo menos. Durante el
embarazo no debe "comer por dos". En general, la mujer necesita
añadir solo alrededor de 200 a 300 calorías a su dieta diaria
desde que comienza la gestación. Esta es una recomendación
general, pero debe ser su médico quien le aconseje sobre si el
número de calorías que debe consumir cada día debe
ser algo mayor o menor. Así, en el caso de una adolescente, una
mujer delgada o cuando el embarazo es general, se necesitan más
calorías.
12.1-
Proteinas.
Las necesidades de proteínas aumentan durante el embarazo. Las
proteínas de lata calidad son de origen animal, como la de la clara
de huevo, carne, pescado, aves, leche, etc. Los productos vegetales, como
cereales y legumbres, son también una buena fuente de proteínas,
pero como no contienen todos los aminoácidos esenciales, deben
ser combinados con otros alimentos con proteínas animales.
12.2-
Hidratos de carbono.
Los hidratos de carbono deben constituir la mayor parte de la dieta. Los
azúcares simples no proporcionan otros elementos nutritivos, por
lo que sólo deben ser una parte pequeña de su dieta. Consuma
alimentos ricos en almidones, como cereales, tubérculos y muchas
verduras; así como pan, arroz, pasta y patatas, que proporcionan
tanto energía como fibra (esta última ayuda a la digestión
y a mantener un ritmo intestinal normal).
12.3-
Grasas.
Las grasas son una fuente de energía
(calorías) muy concentrada, por lo que no deben suponer más
del 35% de la energía de su dieta. Son fuentes de grasas las mantequillas,
margarina, manteca de cerdo, o el aceite que se utiliza para cocinar o
pone en sus alimentos, así como la salsa mayonesa. Además,
las grasas forman parte de otros muchos alimentos. Es recomendable consumir
alimentos con grasas no saturadas más que aquellos ricos en grasas
saturadas. Por ejemplo, es preferible la margarina, de origen vegetal,
antes que la mantequilla. Aunque la carne puede tener un alto contenido
en grasas, es una de las mejores fuentes de proteínas. Consuma
carne magra, pescado o aves y leche desnatada. Elimine la grasa de la
carne y la piel de las aves (pollo o gallina) antes de cocinar. Utilice
métodos de cocción con baja cantidad de grasas como a la
parrilla, horno o a la plancha.
12.4-
Vitaminas y minerales.
Con una alimentación equilibrada se ingieren cantidades suficientes
de vitaminas, minerales y del resto de los nutrientes que necesita durante
el embarazo, excepto de hierro, folatos y en ocasiones de calcio. En la
mayoría de los casos, los suplementos de vitaminas no son necesarios.
Sin embargo, si su médico estima que la dieta no aporta todos los
nutrientes necesarios para usted o su feto, le puede prescribir un suplemento
multivitamínico o mineral durante el embarazo. Esto es muy importante,
ya que dosis muy altas pueden ser peligrosas para la madre y el feto.
12.5-
Hierro.
La mujer necesita incorporar
más hierro a su dieta durante el embarazo, ya que es necesario
tanto para el crecimiento del feto como para la formación de su
sangre. Como pocas mujeres tienen grandes depósitos de este mineral
en el momento de quedar embarazadas, la mayoría necesita un aporte
diario de hierro extra durante la gestación. Los alimentos ricos
en hierro pueden proporcionar una parte del hierro que necesita. Sin embargo,
la mayoría de las mujeres no lo consiguen sólo con la alimentación,
por lo que posiblemente su médico le recomiende un suplemento de
hierro para asegurar un aporte correcto.
12.6-
Folatos.
Los folatos son una vitamina
que es necesaria durante la gestación en una cantidad superior
a la de la mujer no embarazada. Son utilizados para formar la cantidad
extra de sangre que usted produce durante la gestación y también
para el crecimiento fetal. Como es difícil que puedan obtener todos
lo folatos necesarios a partir de su alimentación diaria, es muy
probable que su médico le prescriba un suplemento de folatos durante
el embarazo.
12.7-
Calcio.
El calcio en un mineral necesario
para la formación de los huesos del feto. Si su edad es superior
a los 25 años, necesita 1200 miligramos de calcio cada día,
400 miligramos más que antes del embarazo. Si toma un cuarto de
litro más cada día, podrá lograr el aporte de calcio
extra que necesita durante el embarazo. La leche y los productos lácteos
son la mejor fuente de calcio. Si usted no puede tomar o tiene aversión
a la leche y a sus derivados, debe informar a su médico, para que
le pueda aconsejar la forma de lograr un ingreso adecuado a sus necesidades.
12.8-
Dietas especiales.
Si sigue algún tipo de dieta especial, puede ocurrir que no este
ingiriendo todos los nutrientes que son necesarios. Una dieta vegetariana
que incluya leche, queso, nueces y semillas, además de verduras
y frutas puede ser una dieta adecuada para la mujer embarazada. Las dietas
vegetarianas en las que sólo se excluye la carne pueden seguirse
sin riesgos especiales. Sin embargo, si usted es vegetariana debe planificar
su alimentación cuidadosamente. Una dieta vegetariana que no incluya
leche no aporta todos los nutrientes que necesita una mujer embarazada.
Es aconsejable que comente con su médico la elección de
los alimentos. Puede necesitar algunos suplementos especiales, además
de los recomendables en toda embarazada, como vitamina D y vitamina B12.
12.9-
Una alimentación sana.
Durante el embarazo debe:
- Aumentar de forma moderada el consumo de frutas, verduras, pan ( con
preferencia integral), arroz, pasta y legumbres.
- Tomar entre medio y un litro de leche al día, o su equivalente
en yogur o queso fresco.
- Reducir el consumo de los alimentos con excesiva cantidad de grasas
de origen animal, como tocino, mantequilla, embutidos, etc.
- Reduzca el consumo de los alimentos con mucho azúcar, como pasteles,
dulces, especialmente aquellos prefabricados, caramelos, chocolate, etc.
- Distribuir los alimentos a lo largo del día según su costumbre,
aunque si sobre todo al final del embarazo, realiza comidas más
frecuentes y menos copiosas, se va a encontrar más cómoda
y va ha hacer una digestión más fácil.
- Tomar pequeños tentempiés al lo largo del día e
suna buena manera de lograr las calorías y los elementos nutritivos
extra necesarios.
- Debe saber que la forma de condimentar y preparar los alimentos es tan
importante como el tipo y cantidad de los alimentos. Se recomienda el
consumo de carnes y pescados a la plancha o hervidos. Debe controlar la
cantidad de aceite utilizado al condimentar los alimentos, así
como la utilización frecuente de salsas muy energéticas
como la mayonesa.
13-
Agentes peligrosos.
Durante el embarazo debe evitar
los tabacos, las bebidas alcohólicas y el consumo de otras drogas,
por ser perjudiciales para usted y especialmente para su hijo. Como norma
general, debe evitar tomar cualquier tipo de medicamento durante el embarazo,
a menos que hayan sido aconsejados por su médico. La exposición
a radiaciones (rayos X) puede ser peligrosa para su hijo, por lo que solamente
deberán realizarse las radiografías estrictamente necesarias
y/o autorizadas por su especialista.
13.1-
Alcohol.
El alcohol es una droga legal,
socialmente aceptada, cuyo consumo forma parte de la vida de muchas mujeres.
Aunque el contenido en alcohol en las bebidas es variable, no existen
razones para pensar que el consumo de vino o cerveza tiene menor riesgo
que el de licores, cuando se toma una cantidad similar de alcohol. Cuando
una mujer embarazada toma una bebida alcohólica, el alcohol llega
al feto a través de la placenta, alcanzando la misma concentración
que en la sangre de la madre. El alcohol es peligroso para el feto. Cuanto
más cantidad de alcohol toma la madre durante el embarazo, mayor
es el riesgo para el feto, sobre todo al principio del embarazo, cuando
se están formando los órganos fetales. No se conoce qué
cantidad de alcohol es totalmente segura para el feto. Si usted planifica
un embarazo o está embarazada, la recomendación más
segura es no consumir alcohol durante todo el embarazo. Si usted es bebedora
excesiva, debe saber que la reducción del consumo de alcohol es
beneficiosa. Si tiene una dependencia del alcohol, debe informar con claridad
y franqueza a su médico. No oculte el hecho, Su médico le
ayudara a reducir el consumo de alcohol y a lograr la abstinencia.
13.2-
Tabaco.
El tabaco es peligroso para su
hijo. Cada bocanada de tabaco que usted inhala expone a su feto a agentes
químicos peligrosos, como el monóxido de carbono y la nicotina,
y disminuye la cantidad de oxigeno que le puede proporcionar. El tabaco
aumenta el riesgo de complicaciones durante el embarazo. Cuanto antes
deje de fumar, mejor es para usted y para su hijo. Si no puede dejar de
fumar por completo, fume lo menos posible. Si puede dejar de fumar su
salud y calidad de vida va a mejorar.
13.3-
Drogas ilegales.
Las consumidoras habituales u
ocasionales de drogas (marihuana, cocaína, heroína, anfetaminas,
etc.) tienen un mayor riesgo de complicaciones durante el embarazo y ponen
a su hijo en una situación de peligro. Cuando los niños
nacen pueden presentar un síndrome de abstinencia a la droga. Si
usted es adicta a las drogas ilegales debe informar a su médico.
Así, podrá recibir más información sobre los
efectos que la droga tiene sobre usted y su feto, y se la remitirá
a un programa de deshabituación. El consumo de drogas ilegales
debe ser interrumpido tan pronto como sea posible.
13.4-
Medicamentos.
Las medicinas pueden ser peligrosas
párale feto. Aunque en raras ocasiones, algunas de ellas pueden
causar defectos al nacer u otro tipo de problemas, según el momento
del embarazo y la dosis con que se toman. En este sentido, el primer trimestre
del embarazo es el periodo en el que se debe evitar tomar cualquier tipo
de fármaco. Si usted padece una enfermedad que requiere un tratamiento
con medicinas, debe consultar con su médico antes de comenzar el
embarazo, ya que puede ser aconsejable suspender el tratamiento o o utilizar
otros fármacos que son más seguros. No debe suspender ninguna
medicación que le haya prescrito su médico sin una consulta
previa, ya que la ausencia del tratamiento puede ser más peligrosa
que el uso del fármaco. Algunas medicinas, como la aspirina, el
paracetamol, algunos anticatarrales, antialérgicos, etc., no necesitan
receta médica para ser adquiridas en una Farmacia, pero este hecho
no significa que su consumo durante el embarazo esté libre de riesgos.
No debe consumir estos fármacos sin conocimiento de su médico.
14-
Radiaciones.
Las radiaciones ionizantes, como las utilizadas en los rayos X para realizar
radiografías o ciertos tratamientos, son peligrosas para el feto
cuando éste se expone a dosis altas y sobre todo al inicio del
embarazo. Si se le va a realizar una radiografía, debe informar
que está embarazada o que puede estar embarazada, si éste
es el caso. Las radiaciones no ionizantes son producidas por las pantallas
de televisión, las terminales de ordenador, y los hornos microondas.
No se han demostrado que la exposición que ocurre en la vida habitual
a las radiaciones no ionizantes sean peligrosas para el embarazo.
15-
Higiene, vestido y calzado.
Durante el embarazo es aconsejable
que siga las siguientes recomendaciones:
- Cuide su higiene personal. Es recomendable la ducha diaria, ya que durante
la gestación aumenta la sudoración y el flujo vaginal.
- Para su higiene íntima debe utilizar jabones líquidos
neutros: No debe utilizar la ducha vaginal (lavarse por dentro.
- Extreme la limpieza de la boca. Es aconsejable que se limpie los dientes
después de cada comida. Acuda a su odontólogo cuando sea
necesario
- Utilice vestidos cómodos y holgados. No utilice prendas de ropa
que opriman su cuerpo.
- El sujetador se debe adaptar al tamaño de las mamas y deben mantener
los pechos en su posición normal.
- Las medias y calcetines que produzcan compresión local de las
piernas pueden favorecer el desarrollo de varices, por lo que no son aconsejables.
- El zapato debe ser confortable, evitando el tacón así
como el excesivamente plano.
- La faja tiende a disminuir la potencia de la musculatura abdominal,
por lo que no es necesario su empleo, salvo en los casos en los que su
médico se lo aconseje.
16-
Trabajo.
La decisión sobre si una
mujer embarazada puede realizar o no una determinada actividad laboral
depende del tipo de trabajo, del estado de salud de la gestante y del
tiempo de gestación transcurrido. En general, durante el embarazo
puede desarrollar su trabajo habitual, siempre que no cause una fatiga
física o psíquica excesiva, hasta el octavo mes de gestación.
A partir de este momento debe reducir su actividad, siendo recomendable
el descanso laboral en las últimas semanas de la gestación.
Su médico le puede aconsejar la baja por incapacidad laboral transitoria
si usted padece ciertas enfermedades o complicaciones del embarazo. No
es aconsejable que en su trabajo maneje productos tóxicos o que
éste expuesta a radiaciones. Las labores del hogar pueden ser realizadas
con normalidad, excepto si existe alguna complicación como amenaza
de aborto o de parto prematuro. No obstante, debe intentar evitar aquellas
actividades que le acusen una fatiga excesiva.
17-
Ejercicio físico y deporte.
El ejercicio físico ayudad
a mantener una buena salud en cualquier momento de la vida. Durante el
embarazo, la mujer sana tiene una tolerancia menor al esfuerzo físico.
Como recomendación general, es conveniente realizar un ejercicio
físico moderado, aconsejándose los paseos, la natación
y los ejercicios aprendidos en os cursos de preparación maternal:
No se recomienda la práctica de deportes violentos, de competición
o que produzcan fatiga. El ejercicio regular, al menos tres veces por
semana, es mejor que la actividad física ocasional e intensa seguida
de largos períodos de inactividad.
Para evitar posibles riesgos no debe realizar ejercicios que la obliguen
a permanecer tumbada ene le suelo, los que requieran retener la respiración
o los que aumentan en exceso la temperatura de su cuerpo.
No debe realizar una actividad física prolongada si existe un ambiente
húmedo, calurosos o si padece una enfermedad con fiebre, como catarro
o gripe. Debe evitar los movimientos bruscos saltos, flexión o
extensión excesiva de las articulaciones, así como los impactos
corporales. Es aconsejable que utilice un sujetados adecuado para proteger
las mamas.
La actividad física no debe ser intensa. Un buen método
de autocontrol es que usted pueda hablar con normalidad durante el ejercicio.
Cuando practique un deporte, debe ingerir cantidades adecuadas de calorías
y líquidos para mantener una correcta hidratación, Si en
un momento determinado no se encuentra bien, debe interrumpir su actividad
física y se debe tumbar en el suelo sobre el lado izquierdo hasta
que comience a recuperarse. Debe consultar con su médico si aparece
una de los síntomas siguientes: dolor, desfallecimiento, hemorragia,
taquicardia, vértigo, dolores de espaldada, falta de aliento, dolor
en el pubis, palpitaciones o dolor al andar.
18-
Cuando...
18.1- Debe acudira la consulta.
Además de las consultas periódicas que le recomendará
su médico debe poner en su conocimiento cualquier anomalía
que usted note en la evolución de su embarazo, especialmente:
- Vómitos intensos y persistentes.
- Diarrea.
- Dolor al orinar.
- Dolor de cabeza no habitual.
- Hinchazón en zonas distintas a los pies y tobillos por la tarde,
o en estos lugares si no desaparecen con el reposo nocturno.
18.2-
Debe acudir a la clínica o al hospital.
Deberá acudir inmediatamente
a su médico, (a la clínica o el hospital) si observa:
- Hemorragia por genitales.
- Pérdida de líquidos por genitales.
- Dolo abdominal intenso o contracciones uterinas dolorosas.
- Fiebre elevada.
- Dolor de cabeza muy intenso.
18.3- Debe sospechar que comienza
el parto.
Deberá acudir a la Clínica o al hospital, por
posible inicio del parto si presenta:
- Contracciones uterinas rítmicas, progresivamente más intensas
y con frecuencia de (al menos) 2 cada 10 minutos durante30 minutos.
- Perdida de liquido por vagina (posible rotura de la bolsa de las aguas).
- Pérdida hemorrágica por vagina.
19-
Viajes.
En general los viajes no están
contraindicados durante el embarazo, Siempre que se tomen ciertas precauciones.
Sin embargo, no es aconsejable realizar viajes a lugares con escasos servicios
sanitarios. Hacia el final e la gestación se deben evitar los viajes
largos. No están contraindicados los viajes en avión. Los
siguientes consejos le pueden ser útiles para que los viajes le
resulten más cómodos:
- Cuando vaya a realizar un viaje se debe poner ropa cómoda, que
no le oprima. Es aconsejable que antes de iniciar el viaje tome alguna
galleta para que le ayude a prevenir las nauseas.
- Su viaje será más cómodo si realiza una parada
cada dos horas y da un paseo corto para estirar las piernas.
- No debe tomar ninguna medicación, Sin que sea conocido por su
médico, incluso las pastillas o jarabes contra el mareo, que no
requieran receta médica.
- Si planifica un viaje para permanecer fuera de su domicilio habitual
durante algunos días (como puede ocurrir durante las vacaciones),
debe consultar a su médico sobro otro doctor, clínica u
hospital que le pueda prestar asistencia en la localidad donde se desplaza,
en el caso de que surgiera algún problema.
- Si planifica realizar un viaje cuando el embarazo está avanzado,
pregunte a su médico sobre las probabilidades de un parto prematuro.
- Aunque los viajes durante el embarazo son generalmente seguros, en la
mayoría de los casos no se recomienda si la mujer tiene algún
problema de salud que necesita una asistencia médica especial.
Si no tiene seguridad sobre si el viaje es seguro para usted, pregunte
a su médico.
19.1-
Viajes en coche o tren.
Los viajes en coche son una buena
elección cuando se realizan desplazamientos a una distancia corta
o mediana. Los autobuses no tienen espacio para pasear y las paradas no
siempre pueden realizarse cuando usted desee. Si debe realizar un viaje
largo, el tren le proporcionará mayor libertad de movimientos que
el autobús.
Siempre que viaje en coche debe utilizar el cinturón de seguridad.
Es muy poco probable que, si el coche se detiene bruscamente o si sufre
un impacto, el cinturón de seguridad cause una lesión al
feto. Debe situar la cinta inferior del cinturón de seguridad en
la proporción inferior de su vientre, tan baja como sea posible,
junto a al parte inferior de los muslos. No se debe poner el cinturón
alrededor del abdomen, ya que esta localización puede causar lesiones
más importantes en caso de accidente. La cinta superior del cinturón
de seguridad debe pasar entre sus mamas y cruzar su hombro sin irritar
el cuello. Ajuste las cintas superior e inferior tanto como sea posible
para su comodidad. Nunca deslice la parte superior del cinturón
de seguridad por fuera de su hombro. Los cinturones de seguridad muy holgados
o muy altos sobre el abdomen, en caso de accidente, pueden causar la rotura
de las costillas o lesiones en su abdomen.
19.2-
Viajes en avión.
Los viajes en Avión son
generalmente seguros durante el embarazo. Debe evitar los viajes aéreos
largos a partir del séptimo mes de gestación. Cuando realice
un viaje en avión, intente obtener un asiento junto a uno de los
pasillos en la parte delantera de la cabina, ya que ésta es la
zona más estable y le permite ponerse de pie, pasear y poder ir
con facilidad al cuarto de baño. En el curso del viaje puede realizar
comidas ligeras. Los detectores de metales utilizados por los servicios
e seguridad de los aeropuertos no son peligrosos para el feto.
19.3-
Viajes en barco.
Los viajes en barco son también
generalmente seguros. Sin embargo, antes de iniciar un viaje en barco
debe discutir con su médico la alimentación y las medicinas
que puede utilizar si se marea. Es conveniente que considere la distancia
que puede existir hasta un lugar donde pueda recibir asistencia médica
cuando se encuentra en mar abierto.
19.4-
Viajes al extranjero.
Si planifica realizar un viaje
al extranjero, debe informar a su médico para decidir si el desplazamiento
es seguro para su embarazo y las medidas previas que debe adoptar. Los
viajes a otros países la exponen a otras enfermedades que no son
habituales en España. No tome ninguna medicina sin consultar con
su médico. Según la región donde vaya a viajar, puede
ser necesaria la vacunación frente a ciertas infecciones. La mejor
medida es la vacunación antes de embarazo, pero ciertas vacunas
también son seguras durante la gestación. Debe valora con
su médico si los riesgos de contraer la enfermedad son mayores
que los riesgos de la vacunación. En ocasiones puede ser aconsejable
retrasar el viaje asta después del embarazo.
20-
Relaciones sexuales.
La recomendación básica
sobre las relaciones sexuales durante su embarazo es la propia comodidad.
Si su embarazo cursa con normalidad, no es necesario modificar o interrumpir
sus hábitos sexuales. Si no existen problemas, el coito no es peligroso
para el feto. Cuando el vientre comienza a crecer el coito en la postura
clásica puede resultar incómodo; si es así, puede
adoptar posiciones laterales, que le resulten más cómodas
(frente a frente o frente a dorso). Debe evitar las relaciones sexuales,
cuando exista hemorragia, infección genital, amenaza de parto prematuro
o rotura de la bolsa de las aguas.
Se recomienda evitar las relaciones sexuales en las 2 o 3 últimas
semanas del embarazo. Si tiene alguna duda o temor consulte con su médico.
21-
Prevención de las enfermedades infecciosas.
Existen algunas infecciones que,
cuando afectan a la madre durante el embarazo, pueden ser peligrosas para
el feto. Para evitar los mecanismos posibles de contagio es recomendable
que:
- Tome precauciones en el contacto con gatos y otros animales domésticos.
- No coma carne ni huevos crudos o poco cocinados, ni embutidos poco curados.
Debe lavarse las manos después de tocar la carne en la cocina y
debe evitar comer frutas o verduras frescas mal lavadas.
- Debe evitar el contacto con enfermedades portadoras de una infección
de cualquier tipo y no exponerse a contraer una enfermedad de transmisión
sexual. En estos casos se aconseja la utilización de preservativo.
La mujer que mantiene relaciones con varios compañeros sexuales
tiene mayor posibilidades de contraer una enfermedad de transmisión
sexual, que puede ser peligrosa para la madre y el feto.
22-
Cambios esperados en su organismo.
El embarazo causa cambios importantes
en su organismo que, además de ser necesarios para el desarrollo
del feto, preparan su cuerpo para el parto y la lactancia. Debe conocer
estos cambios para evitar considerar como una enfermedad lo que no es
más que la manifestación de una modificación habitual
y normal.
22.1-
Acidez de estómago.
La acidez de estomago o regurgitación ácida ocurre cuando
los alimentos contenidos en el estomago, son impulsados hacia el esófago
junto a la secreción ácida. Los cambios que ocurren en su
organismo durante el embarazo favorecen esta situación. La digestión
es más lenta, los alimentos tardan más tiempo en pasar al
intestino y la válvula que impide el paso del contenido del estómago
al esófago se relaja con más facilidad. Además, como
el útero aumenta progresivamente de tamaño, el estomago
cambia de posición. No debe utilizar ninguna medicación,
incluyendo a los antiácidos que se pueden adquirir sin receta médica,
sin consultar ante con su médico. Para tratar de evitar la acidez
de estómago las siguientes medidas pueden serle útiles:
- Debe realizar comidas más frecuentes (de 5 a 6 al día),
pero tomando sólo una pequeña cantidad de alimentos en cada
ocasión.
- Debe evitar los alimentos fritos y los que forman gas, las especias,
las bebidas alcohólicas, las bebidas con gas, el café y
el tabaco.
- Es aconsejable reposar un rato después de cada comida en posición
semisentada y cenar al menos dos horas antes de meterse a la cama.
- Debe evitar realizar cualquier ejercicio físico o deporte hasta
dos horas después de haber comido.
22.2-
Caida del cabello.
La caída del cabello puede aumentar durante el embarazo, especialmente
después del parto. No existen medidas preventivas, ni tratamiento
eficaz demostrado. Debe saber que es un hecho transitorio, que desaparece
en unas semanas. Se puede lavar la cabeza las veces que sea necesario.
Es aconsejable evitar el uso de acondicionadores y el traumatismo sobre
el cabello, como el moldeado y el secado eléctrico a temperaturas
altas.
22.3-
Calambres en las piernas.
Durante el embarazo puede tener
calambres nocturnos en las piernas, especialmente al final de la gestación.
Su causa no se conoce bien. Las siguientes medidas le pueden resultar
útiles para aliviar este problema:
- Debe evitar utilizar calzado con tacones altos.
- Debe evitar utilizar ligas o cintas que opriman las piernas.
- Cuando tenga un calambre, debe realizar un estiramiento inmediato suave
y pasivo de la pierna.
22.4-
Cansancio.
Se puede encontrar cansada durante
todo el embarazo, especialmente al comienzo y al final e la gestación.
Para disminuir esta sensación debe realizar una alimentación
adecuada, debe disminuir la actividad física y reposar un rao después
de la comida y debe evitar el ejercicio y el reposo excesivos.
22.5-
Color en la piel.
La mayoría de las mujeres
notan como la piel toma un color más oscuro en diferentes partes
del cuerpo durante el embarazo. El cloasma o "paño" es
el tono moreno de la piel que rodea a los ojos, nariz y boca. La línea
fusca es una línea oscura que se extiende a lo largo del centro
del vientre. La piel de la areola mamaria, de los muslos y de la región
genital también puede tomar un color más oscuro. Todos ellos
son cambios normales, debidos a las hormonas que produce su organismo
durante la gestación. Habitualmente desaparecen después
del parto. La exposición a la luz solar aumenta los cambios del
color de la piel; sin embargo, La utilización de cremas de protección
solar puede disminuir su intensidad.
22.6-
Dolor de espalda.
El dolor de espalda es una de
las molestias más frecuentes durante el embarazo. Habitualmente
es causado por cambios en la curva de la columna vertebral que producen
la contracción de los músculos de la espalda, así
como la relajación de las articulaciones de la pelvis, todo ello
determinado por el efecto del útero gestante. Algunas medidas que
le pueden ayudar a aliviar el dolor de espalda son:
- Debe Utilizar zapatos cómodos con un tacón de altura media,
evitando el calzado de tacón alto o excesivamente plano.
- Cuando se siente debe utilizar una silla cómoda, colocando unos
cojines o almohadones detrás de la parte baja de la espalda. Debe
utilizar una cama dura.
- Procure evitar levantar peso desde el suelo. Si debe hacerlo, agáchese,
flexione las rodillas y las caderas, coja el objeto y levántese
estirando las piernas. Debe evitar la flexión de la columna vertebral.
- El calor local, mediante la aplicación de una ducha de agua caliente
o una almohadilla eléctrica, le pueden aliviar las molestias. Puede
utilizar una faja abdominal.
- Es aconsejable realizar ejercicios para fortalecer los músculos
del abdomen y de la espalda.
22.7-
Extreñimiento.
El estreñimiento es muy
frecuente durante el embarazo. Es debido a una acción hormonal
sobre el intestino, que hace que el movimiento de los alimentos a su través
sea más lento, también lo puede causar la compresión
el útero sobre el recto. Las siguientes medidas le pueden ayudar
a aliviar el estreñimiento:
- Alimentación rica en fibra. Que incluya cereales, frutas y verduras
frescas.
- Tomar líquidos en abundancia, especialmente zumos de fruta.
- El ejercicio moderado ayuda al movimiento del intestinal.
- Debe intentar mantener un ritmo regular de evacuación intestinal,
acudiendo a una hora fija al inodoro y estimular el reflejo gastrocólico
tomando un vaso de agua al levantarse por la mañana.
22.8-
Estrias gravídicas.
Las estrías gravídicas
se producen por la rotura de las fibras del colágeno de la piel,
causada por su distensión excesiva. Aparecen con frecuencia durante
la segunda mitad de la gestación, en el vientre, mamas y muslos.
Al principio, son de color rosado y después blanquecinas. Son permanentes,
no desaparecen después del parto. No existen medidas preventivas
que hayan demostrado su eficacia.
22.9-
Flujo Vaginal.
Durante el embarazo aumenta el
flujo vaginal como consecuencia de los cambios hormonales. Generalmente
es una secreción blanquecina, no maloliente. No se puede evitar.
Debe extremar la higiene íntima. Si observa cambios de color debe
informar a su médico, ya que puede existir una infección.
22.10-
Hemorroides.
Las hemorroides son dilataciones varicosas de las venas del resto. Durante
le embarazo son frecuentes por la compresión que realiza el útero.
En ocasiones son dolorosas. No debe utilizar ninguna medicación,
ni aplicarse pomadas o cremas locales para evitar las molestias que le
pueden causar las hemorroides, sin consultar previamente con su médico.
Las siguientes medidas pueden ser utilizadas para evitar este problema:
- Debe evitar corregir el estreñimiento, mediante una alimentación
equilibrada con alto contenido en fibra, bebiendo cantidades adecuadas
de líquidos, evitando las especias para condimentar la comida y
las bebidas alcohólicas, y realizando una actividad física
moderada.
- Debe realizar y mantener una buena higiene de la región anal.
- Puede realizar baños de asiento con agua fría para aliviar
las molestias y utilizar asientos blandos.
22.11-
Hinchazón de los pies.
Durante los últimos meses
del embarazo sus pies, tobillos y piernas se pueden hinchar, especialmente
a últimas horas de la tarde y durante los meses de verano. Habitualmente
el hinchazón desaparece con el descanso nocturno. La hinchazón
(que se denomina enema) cuando es moderada es normal durante el embarazo.
Sin embargo, si nota que sus manos y cara se hinchan, debe informar a
su médico. Las siguientes medidas le pueden resultar útiles
para disminuir la hinchazón de los pies:
- Debe evitar permanecer de pie o sentada durante mucho tiempo. Cuando
le sea posible ponga las piernas en alto y cuando repose en la cama hágalo
tumbada sobre el lado izquierdo.
- Debe evitar e uso de ligas o cintas que compriman las piernas. Es aconsejable
el uso de las medias hasta la cintura.
- Debe realizar ejercicios con regularidad, especialmente paseos o natación.
22.12-
Hormigueo y perdida de sensibilidad en brazos y piernas.
Según crece el útero
se producen cambios en la postura de su cuerpo y puede ocurrir la compresión
de algunos nervios que cusan una sensación de adormecimiento y
hormigueo en piernas y brazos. Consulte con su médico, pero habitualmente
es un hecho transitorio, que carece de importancia y desaparece después
del nacimiento de su hijo.
22.13-
Insomnio.
El insomnio es más frecuente
en los últimos meses de embarazo. Puede ser debido a que el volumen
de su vientre le impida adoptar una postura cómoda para dormir,
a la ansiedad o preocupación por su embarazo, a los movimientos
del feto o a los calambres nocturnos de las piernas. No debe tomar ninguna
medicación para poder dormir sin consultar con su médico.
Ciertas medidas pueden ayudarle a lograr el descanso deseado, como tomar
una bebida caliente al acostarse, utilizar técnicas de relajación
y acortar algo los periodos de reposo durante el día. Para lograr
una postura más cómoda, puede tumbarse de lado con el vientre
apoyado en una almohada colocando otra almohada más entre las piernas.
22.14-
Mamas.
Desde el inicio del embarazo
sus mamas comienzan a sufrir cambios para preparar la lactancia de su
hijo. Las mamas se hacen más sensibles, aumentan de tamaño
y se hacen visibles unas venas debajo de la piel. Los pezones aumentan
de tamaño, se pigmentan y son más eréctiles y sensibles.
Hacia mitad de la gestación puede aparecer la secreción
de calostro. La areola también aumenta de tamaño y toma
un color más oscuro. Es recomendable utilizar un sujetador adecuado
durante todo el día.
22.15-
Mareos.
Los mareos son debidos generalmente
a un descenso transitorio de la tensión arterial. Los cambios que
ocurren en su organismo durante el embarazo, favorecen la aparición
de mareos. Las siguientes medidas le pueden ayudar:
- Debe evitar los cambios bruscos de posición (como levantarse
de la cama con rapidez), los lugares muy concurridos y los periodos de
ayuno prolongados. Es aconsejable realizar un ejercicio moderado.
- Si nota que va a marearse, debe buscar un ambiente fresco, realizar
respiraciones profundas y tumbarse en el suelo sobre el lado izquierdo
con las piernas ligeramente flexionadas. Debe evitar la posición
boca arriba.
22.16-
Moletias al orinar.
Durante los primeros meses del
embarazo puede notar la necesidad de orinar con frecuencia. Es debido
a la compresión del útero sobre la vejiga de la orina. Incluso
cuando la vejiga esta casi vacía, la presión produce una
sensación similar a como si estuviese llena. Este hecho no puede
ser evitado. Cuando pasa el tiempo y el útero crece, estas molestias
desaparecen. Sin embargo, al final del embarazo, la cabeza del feto puede
de nuevo comprimir la vejiga, y causar la necesidad de orinar con frecuencia
a lo largo del día y varias veces durante la noche. Si nota dolor
o escozor al orinar o necesidad de orinar inmediatamente después
de haber acabado, debe consultar con su médico, ya que puede tener
una infección de orina.
22.17-
Nauseas y vómitos.
Las nauseas y vómitos
son frecuentes durante los tres primeros meses del embarazo. Aunque habitualmente
ocurren por la mañana, al levantarse tras el descanso nocturno,
pueden aparecer en cualquier momento del día, especialmente cuando
el estomago está lleno. Las siguientes medidas pueden proporcionar
cierto alivio:
- Al despertar por la mañana, debe tomar alguna galleta, bizcocho,
etc., y permanecer en reposo, semiincorporada o sentada en el borde de
la cama, hasta que desaparezca la sensación nauseosa.
- Debe evitar la sensación de estómago vacío o lleno,
los olores molestos y los alimentos de digestión difícil
o que le resulten repulsivos. No debe tomar alimentos fritos, ni los formadores
de gas, las especias y grasas, las bebidas con gas, café y té.
No debe fumar. Debe realizar comidas más frecuentes, pero menos
abundantes.
Si las nauseas y vómitos son intensos debe consultar con su médico.
No tome ninguna medicación sin antes haber informado a su médico.
22.18-
Pinchazon en la parte baja del vientre.
Los pinchazos o punzadas en la
parte baja del vientre, generalmente en uno de los lados, son debidos
al estiramiento de los ligamentos que sujetan el útero cuando éste
va creciendo. Son más frecuentes durante el segundo trimestre del
embarazo. No debe realizar cambios bruscos en su posición, especialmente
girar con rapidez la cintura. Cuando sienta el dolor, se debe doblar hacia
el lado donde haya notado el pinchazo, hasta que note alivio. El reposo
y el cambio de posición también le puede ayudar.
22.19-
Problemas respiratorios.
Según aumenta la duración
de su embarazo, el útero crece y presiona y desplaza al aparato
digestivo y al diafragma hacia el tórax. Por esta razón,
sobre todo en los últimos meses del embarazo, los pulmones no tienen
tanto espacio para poder expandirse, por lo que sus respiraciones son
más frecuentes y menos profundas. Incluso si tiene la sensación
de no poder tomar todo el aire que necesita, este ocho no influye sobre
el feto. Cuando sus respiraciones cortas y frecuentes, le producen una
sensación molesta, realice una vida tranquila, para que su corazón
y pulmón no tengan que trabajar en exceso, cuando se siente, hágalo
en una posición recta, bien derecha y realice ejercicios respiratorios
para ayudar a que su respiración sea más profunda.
22.20-
Varices.
Las varices son dilataciones
de las venas, que aparecen con más frecuencia en las piernas, pero
también en la vulva y en la vagina. Son debidas a la compresión
del drenaje venoso por el útero gestante en crecimiento, a la disminución
de la resistencia de la pared de las venas por la acción de las
hormonas y al aumento del volumen de sangre circulante. Son más
frecuentes en mujeres obesas. Las varices no suelen ser importantes, pero
pueden causar sensación de pesadez o dolor en las piernas. Las
siguientes medidas pueden ser útiles:
- No permanezca de pie o sentada durante mucho tiempo. Siempre que le
sea posible ponga las piernas en posición elevada.
- Debe realizar ejercicio moderado, como paseos cortos o natación.
Puede hacer ejercicios de flexión, extensión y rotación
de los tobillos, con masajes a lo largo de la pierna en sentido ascendente,
desde los pies hasta la raíz de los muslos.
- Debe evitar la utilización de ligas o cintas que compriman las
piernas. Puede utilizar medas elásticas de compresión progresiva,
si su médico así lo aconseja.
23-
Estado de ánimo.
Durante el embarazo, además
de los cambios físicos, se producen modificaciones emocionales.
En general, puede encontrarse más sensible y emotiva. Los cambios
en su estado de ánimo son impredecibles: un problema que hoy le
parece pequeño, mañana le puede parecer muy importante.
Este comportamiento no está siempre bajo su control, y no debe
extrañarse si en ocasiones tiene ganas de soltar una lágrima
o está enfadada. Por fortuna, aunque algunas parejas tienen preocupación,
en la mayoría de las ocasiones la gestación cursa con normalidad
y finaliza con el nacimiento de un niño sano. La ansiedad, el miedo
y la preocupación se combaten con el conocimiento. Debe conocer
los cuidados que conviene realizar para intentar que su embarazo sea normal,
como acudir pronto y regularmente a la consulta prenatal, Alimentarse
correctamente, reposo y ejercicio moderado, evitar el alcohol, tabaco
y drogas, etc. Se puede preparar el parto durante los curso de educación
maternal.
24-
Cursos de educación maternal.
Los cursos de educación
maternal son una actividad que se propone para que la pareja pueda vivir
activamente y colaborar en el embarazo y parto de su hijo. Con la información
dada en los cursos se intenta disminuir el miedo al parto, explicar el
desarrollo del embarazo, el parto y los métodos de vigilancia y
la atención al recién nacido. Por otra parte, se enseña
de forma practica relajarse y a realizar la respiración adecuada
en cada momento del parto para ayudar a la evolución del mismo
y disminuir el dolor.
25-
Lactancia materna.
Desde este momento usted debe
saber que la lactancia materna se considera la mejor y más segura
alimentación para su hijo. Durante el embarazo la mama, el cuerpo
y mente se preparan para la lactancia. La leche humana es el alimento
ideal para los recién nacidos. El crecimiento y desarrollo del
lactante se ve muy beneficiado cuando se alimenta con leche materna, siendo
muy recomendable prolongarla al menos durante 3-6 meses, siguiendo en
todo caso las recomendaciones de su pediatra. Ha de iniciarse cuanto antes
después del parto, y durante la misma se debe aumentar ligeramente
la ingestión de líquidos y calorías, sobre todo a
base de leche.
La mujer que lacta debe seguir absteniéndose de fumar y tomar alcohol
y cualquier droga o medicamento que no haya sido indicado por su médico,
ya que prácticamente todos pasan a la leche y pueden perjudicar
a su hijo. La lactancia materna no se puede considerar un método
anticonceptivo.
26-
Recuerde que...
· Debe acudir a la consulta prenatal en cuanto sospeche que está
embarazada, no obstante, el momento óptimo de consultar con su
médico sería cuando usted planifique un embarazo. Más
adelante debe asistir a las consultas programadas de forma periódica,
aunque se encuentre bien.
· Su alimentación debe ser completa y variada. Es recomendables
que aumente de forma moderada el consumo de frutas, verduras, pan (con
frecuencia integral), arroz, pasta y legumbres, que tome entre medio y
un litro de leche al día (o su equivalente en yogur o queso fresco),
que reduzca los alimentos con excesiva cantidad de grasa de origen animal
(tocino, mantequilla, embutidos, etc.), o con mucho azúcar (pasteles,
dulces, especialmente los prefabricados, caramelos chocolate, etc).
· Debe evitar las bebidas alcohólicas y el consumo de otras
drogas por ser perjudiciales para usted y especialmente para su hijo.
Debe dejar de fumar.
· Debe evitar tomar cualquier medicamento durante el embarazo,
a menos que haya sido aconsejado por su médico.
· Debe cuidar su higiene personal, extremar la higiene de la boca,
utilizar vestidos cómodos y holgados y zapatos confortables. No
debe utilizar medias y calcetines que compriman las piernas.
· Puede desarrollar su trabajo habitual, hasta el octavo mes de
gestación, siempre que no cause una fatiga física o psíquica
excesiva. A partir de este momento debe reducir u actividad, siendo recomendable
el descanso laboral en las últimas semanas de la gestación.
· Es conveniente realizar un ejercicio físico moderado,
aconsejándose los paseos, la natación y los ejercicios aprendidos
en los cursos de educación maternal. No se recomienda la práctica
de deportes violentos, de competición o que produzca fatiga.
· Puede viajar durante el embarazo, pero no es aconsejable realizar
viajes a lugares con escasos servicios sanitarios y hacia el final de
la gestación se debe evitar los viajes largos.
· Si su embarazo cursa con normalidad, no es necesario modificar
o interrumpir sus hábitos sexuales, siempre y cuando no resulten
molestos para usted. Se recomienda evitar las relaciones sexuales en las
2 ó 3 últimas semanas de embarazo.
·Debe tener precauciones con el contacto con gatos y otros animales
domésticos. No debe comer carne ni huevos crudos o poco cocinados,
ni embutidos poco curados. Deberá lavarse las manos después
de tocar la carne en la cocina y evitar ingerir verduras frescas mal lavadas.
Debe evitar el contacto con enfermos infecciosos de cualquier tipo y no
exponerse al riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual,
aconsejándose en estos casos la utilización de preservativo.
·Los cursos de educación maternal son una actividad que
permite a la pareja vivir activamente y colaborar en el embarazo y el
parto de su hijo.
·Debe consultar con su médico si se presenta:
- Vómitos intensos y persistentes.
- Diarrea.
- Dolor al orinar.
- Dolor de cabeza no habitual.
- Hinchazón en zonas distintas a los pies y tobillos por la tarde,
o en estos lugares si no desaparecen con el reposo nocturno.
- Hemorragia por los genitales.
- Pedida de líquido por los genitales.
- Dolor abdominal intenso o contracciones uterinas dolorosas.
- Fiebre elevada.
- Dolor de cabeza muy intenso.
27-
Deberá acudir a la clínica o al hospital si presenta:
- Contracciones uterinas rítmicas, progresivamente más intensas
u con frecuencia de (al menos) 2 cada 10 minutos durante 30 minutos.
- Pérdida de líquido por vagina (rotura de la bolsa).
- Pérdida hemorrágica por vagina.
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