EL EMBARAZO
 

1- Presentación
2- Consulta prenatal
3- Historia clínica
4- Exploraciín física
5- Pruebas de laboratorio
6- Consultas sucesivas
7- Embarazo de alto riesgo
8- Pruebas especiales
9- Ecografía
10- Monitorización de la frecuencia cardiaca fetal
11- Diagnostico prenatal
12- Alimentación y nutrición

12.1- Proteinas
12.2- Hidratos de carbono
12.3- Grasas
12.4- Vitaminas y minerales
12.5- Hierro
12.6- Folatos
12.7- Calcio
12.8- Dietas especiales
12.9- Una alimentación sana

13- Agentes peligrosos

13.1- Alcohol
13.2- Tabaco
13.3- Drogas ilegales
13.4- Medicamentos

14- Radiaciones
15- Higiene, vestido y calzado
16- Trabajo
17- Ejercicio físico y deporte
18- Cuando...

18.1- Debe acudira la consulta
18.2- Debe acudir a la clínica o al hospital
18.3- Debe sospechar que comienza el parto

19- Viajes

19.1- Viajes en coche o tren
19.2- Viajes en avión
19.3- Viajes en barco
19.4- Viajes al extranjero

20- Relaciones sexuales
21- Prevención de las enfermedades infecciosas
22- Cambios esperados en su organismo

22.1- Acidez de estómago
22.2- Caida del cabello
22.3- Calambres en las piernas
22.4- Cansancio
22.5- Color en la piel
22.6- Dolor de espalda
22.7- Extreñimiento
22.8- Estrias gravídicas
22.9- Flujo Vaginal
22.10- Hemorroides
22.11- Hinchazón de los pies
22.12- Hormigueo y perdida de sensibilidad en brazos y piernas
22.13- Insomnio
22.14- Mamas
22.15- Mareos
22.16- Moletias al orinar
22.17- Nauseas y vómitos
22.18- Pinchazon en la parte baja del vientre
22.19- Problemas respiratorios
22.20- Varices

23- Estado de ánimo
24- Cursos de educación maternal
25- Lactancia materna
26- Recuerde que...
27- Deberá acudir a la clínica o al hospital si presenta:

 

1- Presentación.
La Sección de Medicina Perinatal de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia es una organización médica nacional formada por profesionales dedicados a cuidar la salud de la mujer y su hijo durante el embarazo y el parto. Esta guía ha sido escrita por miembros de esta sociedad, que han intentado reunir, de forma sencilla y amena, aquellos hechos que la mujer debe conocer sobre su embarazo, para que así pueda desempeñar un papel activo en el cuidado de su gestación. Esta dirigido a la mujer embarazada y proporciona información sobre qué puede hacer ésta para conservar su salud durante el embarazo y tener un hijo sano. Su contenido representa la opinión de médicos expertos en la asistencia ala mujer durante el embarazo. Los puntos de vista y las recomendaciones que se exponen no son absolutos. Deben ser considerados como una guía flexible, que puede ser modificada por los consejos de su médico, de acuerdo con la evolución de su embarazo. Le aconsejamos su lectura, con la seguridad de que le ayudará a un embarazo y a un parto felices.

2- Consulta prenatal.
La consulta prenatal tiene como finalidad cuidar su salud y la de su hijo durante el embarazo. La gestación es un proceso natural para muchas mujeres. No debe considerarla como una enfermedad, aunque en ocasiones algunas enfermedades ocurren durante la gestación o son causadas por el embarazo. La mayoría de las gestaciones evolucionan con normalidad, pero siempre existe un ligero riesgo para la madre y para el feto (Término que se utiliza para referirse al niño que esta creciendo en su seno durante el embarazo). Trabajando juntos, a través de la consulta prenatal, usted y su médico pueden dirigir sus esfuerzos para mantener su salud y lograr el nacimiento de un niño sano. Debe acudir a la consulta en cuanto sospeche que está embarazada, no obstante el momento óptimo de consultar con su médico sería cuando usted planifique un embarazo. Esta recomendación es muy importante, incluso aunque ya haya tenido antes una gestación sin problemas. Debe saber que no existen dos embarazos iguales. La primera consulta prenatal es más larga y detallada que las sucesivas. Durante ella se realizará la historia clínica y la exploración física, se solicitaran las pruebas de laboratorio y se programarán las consultas sucesivas y cualquier otra prueba especial que pueda necesitar. Durante la consulta debe comentar con su médico cualquier duda que tenga; realice cuantas preguntas quiera con libertad. Las consultas periódicas a lo largo de la gestación son la clave de la asistencia prenatal. Debe acudir aunque se encuentre bien, ya que pueden surgir complicaciones que no producen síntomas.

3- Historia clínica.
Con la historia clínica se obtiene información sobre su salud, la salud de su familia, la evolución de sus embarazos anteriores, si los hubiera habido, su historia menstrual (fecha de su última regla, ritmo de las menstruaciones y uso de métodos contraceptivos) y su estilo de vida y hábitos personales que pueden causar problemas durante el embarazo, tales como el consumo de alcohol, tabaco u otras drogas, así como la exposición a factores ambientales peligrosos. Estos datos son importantes para poder detectar problemas que puedan ocurrir más adelante. El informe que se elabora con estos datos queda recogido en la historia clínica y es confidencial.

4- Exploración física.
Tras la elaboración de la historia clínica, se realizará una exploración física. Se medirá su peso, talla y tensión arterial, y se examinaran otras partes de su organismo. También se exploraran sus órganos genitales mediante un tacto vaginal. Aunque le pueda resultar incómodo, esta exploración es importante, pues permite conocer el tamaño del útero y el estado del cuello uterino.

5- Pruebas de laboratorio.
Durante el embarazo se pueden realizar varias pruebas de laboratorio (grupo sanguíneo y factor Rh, análisis de sangre y orina, etc.). Algunas se realizaran en una sola ocasión, pero otras se repetirán de nuevo más adelante. Además de los análisis habituales, se le puede indicar la conveniencia de realizar otras pruebas, según sus antecedentes familiares, médicos o reproductivos, o de la evolución de su embarazo.

6- Consultas sucesivas.
Las consultas sucesivas son habitualmente de menor duración. Son útiles para conocer la evolución de su embarazo, valorar el crecimiento del feto, e intentar resolver los problemas que usted pueda presentar. La frecuencia con la que debe acudir a la consulta depende de la evolución de su embarazo. Durante cada consulta, debe informar sobre los síntomas o signos que usted haya notado. No es necesario realizar pruebas de laboratorio o un tacto vaginal en cada consulta; su médico le indicara cuando es aconsejable. La consulta prenatal es el momento más adecuado para que usted pregunte aquellas dudas que se le puedan haber plantado y reciba consejo sobre su estilo de vida.

7- Embarazo de alto riesgo.
Un embarazo es de alto riesgo cuando un problema que afecta a su salud o a la de su feto puede ocurrir con una frecuencia mayor de la mitad. El problema puede ser causada por una enfermedad o condición que, o bien ya tenía antes de comenzar el embarazo, o bien aparece durante el parto. En el pequeño número de mujeres que tienen un embarazo de alto riesgo, ocurren la mayoría de los problemas que pueden afectar a la salud de la madre y de su hijo. Como los problemas pueden aparecer en cualquier momento, el riesgo debe ser valorado a lo largo de toda la gestación. Por ésta razón, una mujer con un embarazo de alto riesgo puede necesitar una asistencia prenatal más estrecha y acudir a la consulta con más frecuencia; siga las recomendaciones que le haga su médico.

8- Pruebas especiales.
Según sus antecedentes, la evolución de su embarazo o del resultado de las pruebas habituales, se le puede realizar otras pruebas para conocer su estado de salud o el de su feto.

9- Ecografía.
La ecografía crea una imagen de su hijo a partir de ondas ultrasónicas, que se visualizan en un monitor de televisión. Su médico le indicara si es necesario realizar una exploración ecográfica y cual es el momento más adecuado. Cuando la vallan ha realizar una ecografía, debe llevar ropa que le permita descubrir su abdomen con facilidad. Sobre todo durante el primer trimestre, es conveniente que la vejiga de la orina esté llena, pues ello ayuda a su médico a localizar los órganos que están en la pelvis y permite obtener imágenes más claras. Para conseguirlo, puede beber varios vasos de agua una hora antes de la exploración y no orinar hasta que sea realizada. Usted se tumbará en una camilla, con el vientre descubierto desde su parte más baja; para mejorar el contacto entre la sonda y la superficie del abdomen se aplica un gel o aceite. En ocasione se le indicara que se debe realizar una exploración a través de la vagina, para obtener unas imágenes más nítidas. Para ello se utiliza una sonda diseñada especialmente. La incomodidad que de esta exploración le puede suponer es similar ala de un tacto vaginal.

10- Monitorización de la frecuencia cardiaca fetal.
La monitorización de la frecuencia cardíaca fetal se realiza colocando sobre su abdomen un transductor que recoge el latido cardíaco fetal y otro que recoge los movimientos fetales o las contracciones del útero. Existen varios métodos de monitorización que se pueden utilizar durante el embarazo para intentar conocer cual es el estado de su feto. Sin embargo, la mayoría de estos métodos se utilizan en gestaciones de alto riesgo. Cuando le vayan a practicar una monitorización de la frecuencia cardíaca fetal, debe levar ropa que le permita descubrir su abdomen con facilidad. Usted se sentará o tumbará sobre una camilla, con el vientre descubierto y le colocarán un transductor en el punto donde su escuche con más nitidez el latido de cardíaco del feto y otro en la parte alta del abdomen para recoger los movimientos fetales o las contracciones del útero. Durante unos minutos se registrara en una tira de papel la frecuencia cardíaca fetal.

11- Diagnostico prenatal.
Aunque la mayoría de los niños nacen sanos, alrededor de un 3% nacen con un defecto congenito. La causa de las anomalías congénitas no siempre se conocen. Ciertas parejas tienen un porcentaje más elevado que el resto de tener un hijo con un defecto congénito al nacer. Por ejemplo, las que ya han tenido un hijo con una anomalía congénita puede volver a repetirse, cuando existe una historia de una enfermedad congénita en la familia, o a partir de cierta edad de la madre. Si usted se encuentra en alguna de estas circunstancias, la consulta de diagnostico prenatal le puede ser útil. En ella se le preguntara sobre antecedentes familiares, que debe recordar hasta donde le sea posible. Estos datos ayudaran a determinar el riesgo que tiene en su embarazo actual. Además, cuando el riesgo es suficientemente alto, su médico le puede indicar que existen procedimientos que pueden confirmar si su feto esta realmente afectado o no por el problema. Las pruebas, tales como la amnoicentesis, biopsia corial y funiculocentesis, tienen un pequeño riesgo de complicaciones, por lo que sólo se le realizarán cuando existan suficientes factores de riesgo. Mediante ellas es posible investigar una enfermedad en concreto, pero no es posible diagnosticar todos los problemas posibles.

12- Alimentación y nutrición.
Durante el embarazo su organismo necesita más energía, proteínas, vitaminas y minerales que antes de la gestación. La alimentación que debe realizar tiene que aportar la energía necesaria y los alimentos nutritivos suficientes como para mantener su salud, realizar las modificaciones que experimenta su organismo, y lograr un desarrollo y crecimiento fetal óptimos. La forma más sencilla de incorporar los nutrientes que le son necesarios es realizar una alimentación equilibrada. Los alimentos que consume durante el embarazo son la base de la alimentación de su feto. Habitualmente, no es necesario que usted haga grandes cambios en su alimentación. Las costumbres alimentarias son muy personales. Pueden estar influenciadas por la familia, actitudes, creencias y preferencias por ciertos sabores, así como por la existencia o el precio de un determinado tipo de alimento. Además, le puede resultar muy difícil cambiar sus hábitos alimentarios si debe obligar al resto de la familia, si le resulta desagradable o rompe con sus costumbres. El número total de calorías y la composición de los alimentos son los factores más importantes. Una mujer con un peso normal antes del embarazo debe ganar entre 9 y 13 kilos durante la gestación. Una mujer delgada, sin embargo. Debe ganar algo más de peso; mientras que una mujer obesa debe ganar algo menos. Durante el embarazo no debe "comer por dos". En general, la mujer necesita añadir solo alrededor de 200 a 300 calorías a su dieta diaria desde que comienza la gestación. Esta es una recomendación general, pero debe ser su médico quien le aconseje sobre si el número de calorías que debe consumir cada día debe ser algo mayor o menor. Así, en el caso de una adolescente, una mujer delgada o cuando el embarazo es general, se necesitan más calorías.

12.1- Proteinas.
Las necesidades de proteínas aumentan durante el embarazo. Las proteínas de lata calidad son de origen animal, como la de la clara de huevo, carne, pescado, aves, leche, etc. Los productos vegetales, como cereales y legumbres, son también una buena fuente de proteínas, pero como no contienen todos los aminoácidos esenciales, deben ser combinados con otros alimentos con proteínas animales.

12.2- Hidratos de carbono.
Los hidratos de carbono deben constituir la mayor parte de la dieta. Los azúcares simples no proporcionan otros elementos nutritivos, por lo que sólo deben ser una parte pequeña de su dieta. Consuma alimentos ricos en almidones, como cereales, tubérculos y muchas verduras; así como pan, arroz, pasta y patatas, que proporcionan tanto energía como fibra (esta última ayuda a la digestión y a mantener un ritmo intestinal normal).

12.3- Grasas.
Las grasas son una fuente de energía (calorías) muy concentrada, por lo que no deben suponer más del 35% de la energía de su dieta. Son fuentes de grasas las mantequillas, margarina, manteca de cerdo, o el aceite que se utiliza para cocinar o pone en sus alimentos, así como la salsa mayonesa. Además, las grasas forman parte de otros muchos alimentos. Es recomendable consumir alimentos con grasas no saturadas más que aquellos ricos en grasas saturadas. Por ejemplo, es preferible la margarina, de origen vegetal, antes que la mantequilla. Aunque la carne puede tener un alto contenido en grasas, es una de las mejores fuentes de proteínas. Consuma carne magra, pescado o aves y leche desnatada. Elimine la grasa de la carne y la piel de las aves (pollo o gallina) antes de cocinar. Utilice métodos de cocción con baja cantidad de grasas como a la parrilla, horno o a la plancha.

12.4- Vitaminas y minerales.
Con una alimentación equilibrada se ingieren cantidades suficientes de vitaminas, minerales y del resto de los nutrientes que necesita durante el embarazo, excepto de hierro, folatos y en ocasiones de calcio. En la mayoría de los casos, los suplementos de vitaminas no son necesarios. Sin embargo, si su médico estima que la dieta no aporta todos los nutrientes necesarios para usted o su feto, le puede prescribir un suplemento multivitamínico o mineral durante el embarazo. Esto es muy importante, ya que dosis muy altas pueden ser peligrosas para la madre y el feto.

12.5- Hierro.
La mujer necesita incorporar más hierro a su dieta durante el embarazo, ya que es necesario tanto para el crecimiento del feto como para la formación de su sangre. Como pocas mujeres tienen grandes depósitos de este mineral en el momento de quedar embarazadas, la mayoría necesita un aporte diario de hierro extra durante la gestación. Los alimentos ricos en hierro pueden proporcionar una parte del hierro que necesita. Sin embargo, la mayoría de las mujeres no lo consiguen sólo con la alimentación, por lo que posiblemente su médico le recomiende un suplemento de hierro para asegurar un aporte correcto.

12.6- Folatos.
Los folatos son una vitamina que es necesaria durante la gestación en una cantidad superior a la de la mujer no embarazada. Son utilizados para formar la cantidad extra de sangre que usted produce durante la gestación y también para el crecimiento fetal. Como es difícil que puedan obtener todos lo folatos necesarios a partir de su alimentación diaria, es muy probable que su médico le prescriba un suplemento de folatos durante el embarazo.

12.7- Calcio.
El calcio en un mineral necesario para la formación de los huesos del feto. Si su edad es superior a los 25 años, necesita 1200 miligramos de calcio cada día, 400 miligramos más que antes del embarazo. Si toma un cuarto de litro más cada día, podrá lograr el aporte de calcio extra que necesita durante el embarazo. La leche y los productos lácteos son la mejor fuente de calcio. Si usted no puede tomar o tiene aversión a la leche y a sus derivados, debe informar a su médico, para que le pueda aconsejar la forma de lograr un ingreso adecuado a sus necesidades.

12.8- Dietas especiales.
Si sigue algún tipo de dieta especial, puede ocurrir que no este ingiriendo todos los nutrientes que son necesarios. Una dieta vegetariana que incluya leche, queso, nueces y semillas, además de verduras y frutas puede ser una dieta adecuada para la mujer embarazada. Las dietas vegetarianas en las que sólo se excluye la carne pueden seguirse sin riesgos especiales. Sin embargo, si usted es vegetariana debe planificar su alimentación cuidadosamente. Una dieta vegetariana que no incluya leche no aporta todos los nutrientes que necesita una mujer embarazada. Es aconsejable que comente con su médico la elección de los alimentos. Puede necesitar algunos suplementos especiales, además de los recomendables en toda embarazada, como vitamina D y vitamina B12.

12.9- Una alimentación sana.
Durante el embarazo debe:
- Aumentar de forma moderada el consumo de frutas, verduras, pan ( con preferencia integral), arroz, pasta y legumbres.
- Tomar entre medio y un litro de leche al día, o su equivalente en yogur o queso fresco.
- Reducir el consumo de los alimentos con excesiva cantidad de grasas de origen animal, como tocino, mantequilla, embutidos, etc.
- Reduzca el consumo de los alimentos con mucho azúcar, como pasteles, dulces, especialmente aquellos prefabricados, caramelos, chocolate, etc.
- Distribuir los alimentos a lo largo del día según su costumbre, aunque si sobre todo al final del embarazo, realiza comidas más frecuentes y menos copiosas, se va a encontrar más cómoda y va ha hacer una digestión más fácil.
- Tomar pequeños tentempiés al lo largo del día e suna buena manera de lograr las calorías y los elementos nutritivos extra necesarios.
- Debe saber que la forma de condimentar y preparar los alimentos es tan importante como el tipo y cantidad de los alimentos. Se recomienda el consumo de carnes y pescados a la plancha o hervidos. Debe controlar la cantidad de aceite utilizado al condimentar los alimentos, así como la utilización frecuente de salsas muy energéticas como la mayonesa.

13- Agentes peligrosos.
Durante el embarazo debe evitar los tabacos, las bebidas alcohólicas y el consumo de otras drogas, por ser perjudiciales para usted y especialmente para su hijo. Como norma general, debe evitar tomar cualquier tipo de medicamento durante el embarazo, a menos que hayan sido aconsejados por su médico. La exposición a radiaciones (rayos X) puede ser peligrosa para su hijo, por lo que solamente deberán realizarse las radiografías estrictamente necesarias y/o autorizadas por su especialista.

13.1- Alcohol.
El alcohol es una droga legal, socialmente aceptada, cuyo consumo forma parte de la vida de muchas mujeres. Aunque el contenido en alcohol en las bebidas es variable, no existen razones para pensar que el consumo de vino o cerveza tiene menor riesgo que el de licores, cuando se toma una cantidad similar de alcohol. Cuando una mujer embarazada toma una bebida alcohólica, el alcohol llega al feto a través de la placenta, alcanzando la misma concentración que en la sangre de la madre. El alcohol es peligroso para el feto. Cuanto más cantidad de alcohol toma la madre durante el embarazo, mayor es el riesgo para el feto, sobre todo al principio del embarazo, cuando se están formando los órganos fetales. No se conoce qué cantidad de alcohol es totalmente segura para el feto. Si usted planifica un embarazo o está embarazada, la recomendación más segura es no consumir alcohol durante todo el embarazo. Si usted es bebedora excesiva, debe saber que la reducción del consumo de alcohol es beneficiosa. Si tiene una dependencia del alcohol, debe informar con claridad y franqueza a su médico. No oculte el hecho, Su médico le ayudara a reducir el consumo de alcohol y a lograr la abstinencia.

13.2- Tabaco.
El tabaco es peligroso para su hijo. Cada bocanada de tabaco que usted inhala expone a su feto a agentes químicos peligrosos, como el monóxido de carbono y la nicotina, y disminuye la cantidad de oxigeno que le puede proporcionar. El tabaco aumenta el riesgo de complicaciones durante el embarazo. Cuanto antes deje de fumar, mejor es para usted y para su hijo. Si no puede dejar de fumar por completo, fume lo menos posible. Si puede dejar de fumar su salud y calidad de vida va a mejorar.

13.3- Drogas ilegales.
Las consumidoras habituales u ocasionales de drogas (marihuana, cocaína, heroína, anfetaminas, etc.) tienen un mayor riesgo de complicaciones durante el embarazo y ponen a su hijo en una situación de peligro. Cuando los niños nacen pueden presentar un síndrome de abstinencia a la droga. Si usted es adicta a las drogas ilegales debe informar a su médico. Así, podrá recibir más información sobre los efectos que la droga tiene sobre usted y su feto, y se la remitirá a un programa de deshabituación. El consumo de drogas ilegales debe ser interrumpido tan pronto como sea posible.

13.4- Medicamentos.
Las medicinas pueden ser peligrosas párale feto. Aunque en raras ocasiones, algunas de ellas pueden causar defectos al nacer u otro tipo de problemas, según el momento del embarazo y la dosis con que se toman. En este sentido, el primer trimestre del embarazo es el periodo en el que se debe evitar tomar cualquier tipo de fármaco. Si usted padece una enfermedad que requiere un tratamiento con medicinas, debe consultar con su médico antes de comenzar el embarazo, ya que puede ser aconsejable suspender el tratamiento o o utilizar otros fármacos que son más seguros. No debe suspender ninguna medicación que le haya prescrito su médico sin una consulta previa, ya que la ausencia del tratamiento puede ser más peligrosa que el uso del fármaco. Algunas medicinas, como la aspirina, el paracetamol, algunos anticatarrales, antialérgicos, etc., no necesitan receta médica para ser adquiridas en una Farmacia, pero este hecho no significa que su consumo durante el embarazo esté libre de riesgos. No debe consumir estos fármacos sin conocimiento de su médico.

14- Radiaciones.
Las radiaciones ionizantes, como las utilizadas en los rayos X para realizar radiografías o ciertos tratamientos, son peligrosas para el feto cuando éste se expone a dosis altas y sobre todo al inicio del embarazo. Si se le va a realizar una radiografía, debe informar que está embarazada o que puede estar embarazada, si éste es el caso. Las radiaciones no ionizantes son producidas por las pantallas de televisión, las terminales de ordenador, y los hornos microondas. No se han demostrado que la exposición que ocurre en la vida habitual a las radiaciones no ionizantes sean peligrosas para el embarazo.

15- Higiene, vestido y calzado.
Durante el embarazo es aconsejable que siga las siguientes recomendaciones:
- Cuide su higiene personal. Es recomendable la ducha diaria, ya que durante la gestación aumenta la sudoración y el flujo vaginal.
- Para su higiene íntima debe utilizar jabones líquidos neutros: No debe utilizar la ducha vaginal (lavarse por dentro.
- Extreme la limpieza de la boca. Es aconsejable que se limpie los dientes después de cada comida. Acuda a su odontólogo cuando sea necesario
- Utilice vestidos cómodos y holgados. No utilice prendas de ropa que opriman su cuerpo.
- El sujetador se debe adaptar al tamaño de las mamas y deben mantener los pechos en su posición normal.
- Las medias y calcetines que produzcan compresión local de las piernas pueden favorecer el desarrollo de varices, por lo que no son aconsejables.
- El zapato debe ser confortable, evitando el tacón así como el excesivamente plano.
- La faja tiende a disminuir la potencia de la musculatura abdominal, por lo que no es necesario su empleo, salvo en los casos en los que su médico se lo aconseje.

16- Trabajo.
La decisión sobre si una mujer embarazada puede realizar o no una determinada actividad laboral depende del tipo de trabajo, del estado de salud de la gestante y del tiempo de gestación transcurrido. En general, durante el embarazo puede desarrollar su trabajo habitual, siempre que no cause una fatiga física o psíquica excesiva, hasta el octavo mes de gestación. A partir de este momento debe reducir su actividad, siendo recomendable el descanso laboral en las últimas semanas de la gestación.
Su médico le puede aconsejar la baja por incapacidad laboral transitoria si usted padece ciertas enfermedades o complicaciones del embarazo. No es aconsejable que en su trabajo maneje productos tóxicos o que éste expuesta a radiaciones. Las labores del hogar pueden ser realizadas con normalidad, excepto si existe alguna complicación como amenaza de aborto o de parto prematuro. No obstante, debe intentar evitar aquellas actividades que le acusen una fatiga excesiva.

17- Ejercicio físico y deporte.
El ejercicio físico ayudad a mantener una buena salud en cualquier momento de la vida. Durante el embarazo, la mujer sana tiene una tolerancia menor al esfuerzo físico. Como recomendación general, es conveniente realizar un ejercicio físico moderado, aconsejándose los paseos, la natación y los ejercicios aprendidos en os cursos de preparación maternal: No se recomienda la práctica de deportes violentos, de competición o que produzcan fatiga. El ejercicio regular, al menos tres veces por semana, es mejor que la actividad física ocasional e intensa seguida de largos períodos de inactividad.
Para evitar posibles riesgos no debe realizar ejercicios que la obliguen a permanecer tumbada ene le suelo, los que requieran retener la respiración o los que aumentan en exceso la temperatura de su cuerpo.
No debe realizar una actividad física prolongada si existe un ambiente húmedo, calurosos o si padece una enfermedad con fiebre, como catarro o gripe. Debe evitar los movimientos bruscos saltos, flexión o extensión excesiva de las articulaciones, así como los impactos corporales. Es aconsejable que utilice un sujetados adecuado para proteger las mamas.
La actividad física no debe ser intensa. Un buen método de autocontrol es que usted pueda hablar con normalidad durante el ejercicio. Cuando practique un deporte, debe ingerir cantidades adecuadas de calorías y líquidos para mantener una correcta hidratación, Si en un momento determinado no se encuentra bien, debe interrumpir su actividad física y se debe tumbar en el suelo sobre el lado izquierdo hasta que comience a recuperarse. Debe consultar con su médico si aparece una de los síntomas siguientes: dolor, desfallecimiento, hemorragia, taquicardia, vértigo, dolores de espaldada, falta de aliento, dolor en el pubis, palpitaciones o dolor al andar.

18- Cuando...
18.1- Debe acudira la consulta.
Además de las consultas periódicas que le recomendará su médico debe poner en su conocimiento cualquier anomalía que usted note en la evolución de su embarazo, especialmente:
- Vómitos intensos y persistentes.
- Diarrea.
- Dolor al orinar.
- Dolor de cabeza no habitual.
- Hinchazón en zonas distintas a los pies y tobillos por la tarde, o en estos lugares si no desaparecen con el reposo nocturno.

18.2- Debe acudir a la clínica o al hospital.
Deberá acudir inmediatamente a su médico, (a la clínica o el hospital) si observa:
- Hemorragia por genitales.
- Pérdida de líquidos por genitales.
- Dolo abdominal intenso o contracciones uterinas dolorosas.
- Fiebre elevada.
- Dolor de cabeza muy intenso.
18.3- Debe sospechar que comienza el parto.
Deberá acudir a la Clínica o al hospital, por posible inicio del parto si presenta:
- Contracciones uterinas rítmicas, progresivamente más intensas y con frecuencia de (al menos) 2 cada 10 minutos durante30 minutos.
- Perdida de liquido por vagina (posible rotura de la bolsa de las aguas).
- Pérdida hemorrágica por vagina.

19- Viajes.
En general los viajes no están contraindicados durante el embarazo, Siempre que se tomen ciertas precauciones. Sin embargo, no es aconsejable realizar viajes a lugares con escasos servicios sanitarios. Hacia el final e la gestación se deben evitar los viajes largos. No están contraindicados los viajes en avión. Los siguientes consejos le pueden ser útiles para que los viajes le resulten más cómodos:
- Cuando vaya a realizar un viaje se debe poner ropa cómoda, que no le oprima. Es aconsejable que antes de iniciar el viaje tome alguna galleta para que le ayude a prevenir las nauseas.
- Su viaje será más cómodo si realiza una parada cada dos horas y da un paseo corto para estirar las piernas.
- No debe tomar ninguna medicación, Sin que sea conocido por su médico, incluso las pastillas o jarabes contra el mareo, que no requieran receta médica.
- Si planifica un viaje para permanecer fuera de su domicilio habitual durante algunos días (como puede ocurrir durante las vacaciones), debe consultar a su médico sobro otro doctor, clínica u hospital que le pueda prestar asistencia en la localidad donde se desplaza, en el caso de que surgiera algún problema.
- Si planifica realizar un viaje cuando el embarazo está avanzado, pregunte a su médico sobre las probabilidades de un parto prematuro.
- Aunque los viajes durante el embarazo son generalmente seguros, en la mayoría de los casos no se recomienda si la mujer tiene algún problema de salud que necesita una asistencia médica especial. Si no tiene seguridad sobre si el viaje es seguro para usted, pregunte a su médico.

19.1- Viajes en coche o tren.
Los viajes en coche son una buena elección cuando se realizan desplazamientos a una distancia corta o mediana. Los autobuses no tienen espacio para pasear y las paradas no siempre pueden realizarse cuando usted desee. Si debe realizar un viaje largo, el tren le proporcionará mayor libertad de movimientos que el autobús.
Siempre que viaje en coche debe utilizar el cinturón de seguridad. Es muy poco probable que, si el coche se detiene bruscamente o si sufre un impacto, el cinturón de seguridad cause una lesión al feto. Debe situar la cinta inferior del cinturón de seguridad en la proporción inferior de su vientre, tan baja como sea posible, junto a al parte inferior de los muslos. No se debe poner el cinturón alrededor del abdomen, ya que esta localización puede causar lesiones más importantes en caso de accidente. La cinta superior del cinturón de seguridad debe pasar entre sus mamas y cruzar su hombro sin irritar el cuello. Ajuste las cintas superior e inferior tanto como sea posible para su comodidad. Nunca deslice la parte superior del cinturón de seguridad por fuera de su hombro. Los cinturones de seguridad muy holgados o muy altos sobre el abdomen, en caso de accidente, pueden causar la rotura de las costillas o lesiones en su abdomen.

19.2- Viajes en avión.
Los viajes en Avión son generalmente seguros durante el embarazo. Debe evitar los viajes aéreos largos a partir del séptimo mes de gestación. Cuando realice un viaje en avión, intente obtener un asiento junto a uno de los pasillos en la parte delantera de la cabina, ya que ésta es la zona más estable y le permite ponerse de pie, pasear y poder ir con facilidad al cuarto de baño. En el curso del viaje puede realizar comidas ligeras. Los detectores de metales utilizados por los servicios e seguridad de los aeropuertos no son peligrosos para el feto.

19.3- Viajes en barco.
Los viajes en barco son también generalmente seguros. Sin embargo, antes de iniciar un viaje en barco debe discutir con su médico la alimentación y las medicinas que puede utilizar si se marea. Es conveniente que considere la distancia que puede existir hasta un lugar donde pueda recibir asistencia médica cuando se encuentra en mar abierto.

19.4- Viajes al extranjero.
Si planifica realizar un viaje al extranjero, debe informar a su médico para decidir si el desplazamiento es seguro para su embarazo y las medidas previas que debe adoptar. Los viajes a otros países la exponen a otras enfermedades que no son habituales en España. No tome ninguna medicina sin consultar con su médico. Según la región donde vaya a viajar, puede ser necesaria la vacunación frente a ciertas infecciones. La mejor medida es la vacunación antes de embarazo, pero ciertas vacunas también son seguras durante la gestación. Debe valora con su médico si los riesgos de contraer la enfermedad son mayores que los riesgos de la vacunación. En ocasiones puede ser aconsejable retrasar el viaje asta después del embarazo.

20- Relaciones sexuales.
La recomendación básica sobre las relaciones sexuales durante su embarazo es la propia comodidad. Si su embarazo cursa con normalidad, no es necesario modificar o interrumpir sus hábitos sexuales. Si no existen problemas, el coito no es peligroso para el feto. Cuando el vientre comienza a crecer el coito en la postura clásica puede resultar incómodo; si es así, puede adoptar posiciones laterales, que le resulten más cómodas (frente a frente o frente a dorso). Debe evitar las relaciones sexuales, cuando exista hemorragia, infección genital, amenaza de parto prematuro o rotura de la bolsa de las aguas.
Se recomienda evitar las relaciones sexuales en las 2 o 3 últimas semanas del embarazo. Si tiene alguna duda o temor consulte con su médico.

21- Prevención de las enfermedades infecciosas.
Existen algunas infecciones que, cuando afectan a la madre durante el embarazo, pueden ser peligrosas para el feto. Para evitar los mecanismos posibles de contagio es recomendable que:
- Tome precauciones en el contacto con gatos y otros animales domésticos.
- No coma carne ni huevos crudos o poco cocinados, ni embutidos poco curados. Debe lavarse las manos después de tocar la carne en la cocina y debe evitar comer frutas o verduras frescas mal lavadas.
- Debe evitar el contacto con enfermedades portadoras de una infección de cualquier tipo y no exponerse a contraer una enfermedad de transmisión sexual. En estos casos se aconseja la utilización de preservativo. La mujer que mantiene relaciones con varios compañeros sexuales tiene mayor posibilidades de contraer una enfermedad de transmisión sexual, que puede ser peligrosa para la madre y el feto.

22- Cambios esperados en su organismo.
El embarazo causa cambios importantes en su organismo que, además de ser necesarios para el desarrollo del feto, preparan su cuerpo para el parto y la lactancia. Debe conocer estos cambios para evitar considerar como una enfermedad lo que no es más que la manifestación de una modificación habitual y normal.

22.1- Acidez de estómago.
La acidez de estomago o regurgitación ácida ocurre cuando los alimentos contenidos en el estomago, son impulsados hacia el esófago junto a la secreción ácida. Los cambios que ocurren en su organismo durante el embarazo favorecen esta situación. La digestión es más lenta, los alimentos tardan más tiempo en pasar al intestino y la válvula que impide el paso del contenido del estómago al esófago se relaja con más facilidad. Además, como el útero aumenta progresivamente de tamaño, el estomago cambia de posición. No debe utilizar ninguna medicación, incluyendo a los antiácidos que se pueden adquirir sin receta médica, sin consultar ante con su médico. Para tratar de evitar la acidez de estómago las siguientes medidas pueden serle útiles:
- Debe realizar comidas más frecuentes (de 5 a 6 al día), pero tomando sólo una pequeña cantidad de alimentos en cada ocasión.
- Debe evitar los alimentos fritos y los que forman gas, las especias, las bebidas alcohólicas, las bebidas con gas, el café y el tabaco.
- Es aconsejable reposar un rato después de cada comida en posición semisentada y cenar al menos dos horas antes de meterse a la cama.
- Debe evitar realizar cualquier ejercicio físico o deporte hasta dos horas después de haber comido.

22.2- Caida del cabello.
La caída del cabello puede aumentar durante el embarazo, especialmente después del parto. No existen medidas preventivas, ni tratamiento eficaz demostrado. Debe saber que es un hecho transitorio, que desaparece en unas semanas. Se puede lavar la cabeza las veces que sea necesario. Es aconsejable evitar el uso de acondicionadores y el traumatismo sobre el cabello, como el moldeado y el secado eléctrico a temperaturas altas.

22.3- Calambres en las piernas.
Durante el embarazo puede tener calambres nocturnos en las piernas, especialmente al final de la gestación. Su causa no se conoce bien. Las siguientes medidas le pueden resultar útiles para aliviar este problema:
- Debe evitar utilizar calzado con tacones altos.
- Debe evitar utilizar ligas o cintas que opriman las piernas.
- Cuando tenga un calambre, debe realizar un estiramiento inmediato suave y pasivo de la pierna.

22.4- Cansancio.
Se puede encontrar cansada durante todo el embarazo, especialmente al comienzo y al final e la gestación. Para disminuir esta sensación debe realizar una alimentación adecuada, debe disminuir la actividad física y reposar un rao después de la comida y debe evitar el ejercicio y el reposo excesivos.

22.5- Color en la piel.
La mayoría de las mujeres notan como la piel toma un color más oscuro en diferentes partes del cuerpo durante el embarazo. El cloasma o "paño" es el tono moreno de la piel que rodea a los ojos, nariz y boca. La línea fusca es una línea oscura que se extiende a lo largo del centro del vientre. La piel de la areola mamaria, de los muslos y de la región genital también puede tomar un color más oscuro. Todos ellos son cambios normales, debidos a las hormonas que produce su organismo durante la gestación. Habitualmente desaparecen después del parto. La exposición a la luz solar aumenta los cambios del color de la piel; sin embargo, La utilización de cremas de protección solar puede disminuir su intensidad.

22.6- Dolor de espalda.
El dolor de espalda es una de las molestias más frecuentes durante el embarazo. Habitualmente es causado por cambios en la curva de la columna vertebral que producen la contracción de los músculos de la espalda, así como la relajación de las articulaciones de la pelvis, todo ello determinado por el efecto del útero gestante. Algunas medidas que le pueden ayudar a aliviar el dolor de espalda son:
- Debe Utilizar zapatos cómodos con un tacón de altura media, evitando el calzado de tacón alto o excesivamente plano.
- Cuando se siente debe utilizar una silla cómoda, colocando unos cojines o almohadones detrás de la parte baja de la espalda. Debe utilizar una cama dura.
- Procure evitar levantar peso desde el suelo. Si debe hacerlo, agáchese, flexione las rodillas y las caderas, coja el objeto y levántese estirando las piernas. Debe evitar la flexión de la columna vertebral.
- El calor local, mediante la aplicación de una ducha de agua caliente o una almohadilla eléctrica, le pueden aliviar las molestias. Puede utilizar una faja abdominal.
- Es aconsejable realizar ejercicios para fortalecer los músculos del abdomen y de la espalda.

22.7- Extreñimiento.
El estreñimiento es muy frecuente durante el embarazo. Es debido a una acción hormonal sobre el intestino, que hace que el movimiento de los alimentos a su través sea más lento, también lo puede causar la compresión el útero sobre el recto. Las siguientes medidas le pueden ayudar a aliviar el estreñimiento:
- Alimentación rica en fibra. Que incluya cereales, frutas y verduras frescas.
- Tomar líquidos en abundancia, especialmente zumos de fruta.
- El ejercicio moderado ayuda al movimiento del intestinal.
- Debe intentar mantener un ritmo regular de evacuación intestinal, acudiendo a una hora fija al inodoro y estimular el reflejo gastrocólico tomando un vaso de agua al levantarse por la mañana.

22.8- Estrias gravídicas.
Las estrías gravídicas se producen por la rotura de las fibras del colágeno de la piel, causada por su distensión excesiva. Aparecen con frecuencia durante la segunda mitad de la gestación, en el vientre, mamas y muslos. Al principio, son de color rosado y después blanquecinas. Son permanentes, no desaparecen después del parto. No existen medidas preventivas que hayan demostrado su eficacia.

22.9- Flujo Vaginal.
Durante el embarazo aumenta el flujo vaginal como consecuencia de los cambios hormonales. Generalmente es una secreción blanquecina, no maloliente. No se puede evitar. Debe extremar la higiene íntima. Si observa cambios de color debe informar a su médico, ya que puede existir una infección.

22.10- Hemorroides.
Las hemorroides son dilataciones varicosas de las venas del resto. Durante le embarazo son frecuentes por la compresión que realiza el útero. En ocasiones son dolorosas. No debe utilizar ninguna medicación, ni aplicarse pomadas o cremas locales para evitar las molestias que le pueden causar las hemorroides, sin consultar previamente con su médico. Las siguientes medidas pueden ser utilizadas para evitar este problema:
- Debe evitar corregir el estreñimiento, mediante una alimentación equilibrada con alto contenido en fibra, bebiendo cantidades adecuadas de líquidos, evitando las especias para condimentar la comida y las bebidas alcohólicas, y realizando una actividad física moderada.
- Debe realizar y mantener una buena higiene de la región anal.
- Puede realizar baños de asiento con agua fría para aliviar las molestias y utilizar asientos blandos.

22.11- Hinchazón de los pies.
Durante los últimos meses del embarazo sus pies, tobillos y piernas se pueden hinchar, especialmente a últimas horas de la tarde y durante los meses de verano. Habitualmente el hinchazón desaparece con el descanso nocturno. La hinchazón (que se denomina enema) cuando es moderada es normal durante el embarazo. Sin embargo, si nota que sus manos y cara se hinchan, debe informar a su médico. Las siguientes medidas le pueden resultar útiles para disminuir la hinchazón de los pies:
- Debe evitar permanecer de pie o sentada durante mucho tiempo. Cuando le sea posible ponga las piernas en alto y cuando repose en la cama hágalo tumbada sobre el lado izquierdo.
- Debe evitar e uso de ligas o cintas que compriman las piernas. Es aconsejable el uso de las medias hasta la cintura.
- Debe realizar ejercicios con regularidad, especialmente paseos o natación.

22.12- Hormigueo y perdida de sensibilidad en brazos y piernas.
Según crece el útero se producen cambios en la postura de su cuerpo y puede ocurrir la compresión de algunos nervios que cusan una sensación de adormecimiento y hormigueo en piernas y brazos. Consulte con su médico, pero habitualmente es un hecho transitorio, que carece de importancia y desaparece después del nacimiento de su hijo.

22.13- Insomnio.
El insomnio es más frecuente en los últimos meses de embarazo. Puede ser debido a que el volumen de su vientre le impida adoptar una postura cómoda para dormir, a la ansiedad o preocupación por su embarazo, a los movimientos del feto o a los calambres nocturnos de las piernas. No debe tomar ninguna medicación para poder dormir sin consultar con su médico. Ciertas medidas pueden ayudarle a lograr el descanso deseado, como tomar una bebida caliente al acostarse, utilizar técnicas de relajación y acortar algo los periodos de reposo durante el día. Para lograr una postura más cómoda, puede tumbarse de lado con el vientre apoyado en una almohada colocando otra almohada más entre las piernas.

22.14- Mamas.
Desde el inicio del embarazo sus mamas comienzan a sufrir cambios para preparar la lactancia de su hijo. Las mamas se hacen más sensibles, aumentan de tamaño y se hacen visibles unas venas debajo de la piel. Los pezones aumentan de tamaño, se pigmentan y son más eréctiles y sensibles. Hacia mitad de la gestación puede aparecer la secreción de calostro. La areola también aumenta de tamaño y toma un color más oscuro. Es recomendable utilizar un sujetador adecuado durante todo el día.

22.15- Mareos.
Los mareos son debidos generalmente a un descenso transitorio de la tensión arterial. Los cambios que ocurren en su organismo durante el embarazo, favorecen la aparición de mareos. Las siguientes medidas le pueden ayudar:
- Debe evitar los cambios bruscos de posición (como levantarse de la cama con rapidez), los lugares muy concurridos y los periodos de ayuno prolongados. Es aconsejable realizar un ejercicio moderado.
- Si nota que va a marearse, debe buscar un ambiente fresco, realizar respiraciones profundas y tumbarse en el suelo sobre el lado izquierdo con las piernas ligeramente flexionadas. Debe evitar la posición boca arriba.

22.16- Moletias al orinar.
Durante los primeros meses del embarazo puede notar la necesidad de orinar con frecuencia. Es debido a la compresión del útero sobre la vejiga de la orina. Incluso cuando la vejiga esta casi vacía, la presión produce una sensación similar a como si estuviese llena. Este hecho no puede ser evitado. Cuando pasa el tiempo y el útero crece, estas molestias desaparecen. Sin embargo, al final del embarazo, la cabeza del feto puede de nuevo comprimir la vejiga, y causar la necesidad de orinar con frecuencia a lo largo del día y varias veces durante la noche. Si nota dolor o escozor al orinar o necesidad de orinar inmediatamente después de haber acabado, debe consultar con su médico, ya que puede tener una infección de orina.

22.17- Nauseas y vómitos.
Las nauseas y vómitos son frecuentes durante los tres primeros meses del embarazo. Aunque habitualmente ocurren por la mañana, al levantarse tras el descanso nocturno, pueden aparecer en cualquier momento del día, especialmente cuando el estomago está lleno. Las siguientes medidas pueden proporcionar cierto alivio:
- Al despertar por la mañana, debe tomar alguna galleta, bizcocho, etc., y permanecer en reposo, semiincorporada o sentada en el borde de la cama, hasta que desaparezca la sensación nauseosa.
- Debe evitar la sensación de estómago vacío o lleno, los olores molestos y los alimentos de digestión difícil o que le resulten repulsivos. No debe tomar alimentos fritos, ni los formadores de gas, las especias y grasas, las bebidas con gas, café y té. No debe fumar. Debe realizar comidas más frecuentes, pero menos abundantes.
Si las nauseas y vómitos son intensos debe consultar con su médico. No tome ninguna medicación sin antes haber informado a su médico.

22.18- Pinchazon en la parte baja del vientre.
Los pinchazos o punzadas en la parte baja del vientre, generalmente en uno de los lados, son debidos al estiramiento de los ligamentos que sujetan el útero cuando éste va creciendo. Son más frecuentes durante el segundo trimestre del embarazo. No debe realizar cambios bruscos en su posición, especialmente girar con rapidez la cintura. Cuando sienta el dolor, se debe doblar hacia el lado donde haya notado el pinchazo, hasta que note alivio. El reposo y el cambio de posición también le puede ayudar.

22.19- Problemas respiratorios.
Según aumenta la duración de su embarazo, el útero crece y presiona y desplaza al aparato digestivo y al diafragma hacia el tórax. Por esta razón, sobre todo en los últimos meses del embarazo, los pulmones no tienen tanto espacio para poder expandirse, por lo que sus respiraciones son más frecuentes y menos profundas. Incluso si tiene la sensación de no poder tomar todo el aire que necesita, este ocho no influye sobre el feto. Cuando sus respiraciones cortas y frecuentes, le producen una sensación molesta, realice una vida tranquila, para que su corazón y pulmón no tengan que trabajar en exceso, cuando se siente, hágalo en una posición recta, bien derecha y realice ejercicios respiratorios para ayudar a que su respiración sea más profunda.

22.20- Varices.
Las varices son dilataciones de las venas, que aparecen con más frecuencia en las piernas, pero también en la vulva y en la vagina. Son debidas a la compresión del drenaje venoso por el útero gestante en crecimiento, a la disminución de la resistencia de la pared de las venas por la acción de las hormonas y al aumento del volumen de sangre circulante. Son más frecuentes en mujeres obesas. Las varices no suelen ser importantes, pero pueden causar sensación de pesadez o dolor en las piernas. Las siguientes medidas pueden ser útiles:
- No permanezca de pie o sentada durante mucho tiempo. Siempre que le sea posible ponga las piernas en posición elevada.
- Debe realizar ejercicio moderado, como paseos cortos o natación. Puede hacer ejercicios de flexión, extensión y rotación de los tobillos, con masajes a lo largo de la pierna en sentido ascendente, desde los pies hasta la raíz de los muslos.
- Debe evitar la utilización de ligas o cintas que compriman las piernas. Puede utilizar medas elásticas de compresión progresiva, si su médico así lo aconseja.

23- Estado de ánimo.
Durante el embarazo, además de los cambios físicos, se producen modificaciones emocionales. En general, puede encontrarse más sensible y emotiva. Los cambios en su estado de ánimo son impredecibles: un problema que hoy le parece pequeño, mañana le puede parecer muy importante. Este comportamiento no está siempre bajo su control, y no debe extrañarse si en ocasiones tiene ganas de soltar una lágrima o está enfadada. Por fortuna, aunque algunas parejas tienen preocupación, en la mayoría de las ocasiones la gestación cursa con normalidad y finaliza con el nacimiento de un niño sano. La ansiedad, el miedo y la preocupación se combaten con el conocimiento. Debe conocer los cuidados que conviene realizar para intentar que su embarazo sea normal, como acudir pronto y regularmente a la consulta prenatal, Alimentarse correctamente, reposo y ejercicio moderado, evitar el alcohol, tabaco y drogas, etc. Se puede preparar el parto durante los curso de educación maternal.

24- Cursos de educación maternal.
Los cursos de educación maternal son una actividad que se propone para que la pareja pueda vivir activamente y colaborar en el embarazo y parto de su hijo. Con la información dada en los cursos se intenta disminuir el miedo al parto, explicar el desarrollo del embarazo, el parto y los métodos de vigilancia y la atención al recién nacido. Por otra parte, se enseña de forma practica relajarse y a realizar la respiración adecuada en cada momento del parto para ayudar a la evolución del mismo y disminuir el dolor.

25- Lactancia materna.
Desde este momento usted debe saber que la lactancia materna se considera la mejor y más segura alimentación para su hijo. Durante el embarazo la mama, el cuerpo y mente se preparan para la lactancia. La leche humana es el alimento ideal para los recién nacidos. El crecimiento y desarrollo del lactante se ve muy beneficiado cuando se alimenta con leche materna, siendo muy recomendable prolongarla al menos durante 3-6 meses, siguiendo en todo caso las recomendaciones de su pediatra. Ha de iniciarse cuanto antes después del parto, y durante la misma se debe aumentar ligeramente la ingestión de líquidos y calorías, sobre todo a base de leche.
La mujer que lacta debe seguir absteniéndose de fumar y tomar alcohol y cualquier droga o medicamento que no haya sido indicado por su médico, ya que prácticamente todos pasan a la leche y pueden perjudicar a su hijo. La lactancia materna no se puede considerar un método anticonceptivo.

26- Recuerde que...
· Debe acudir a la consulta prenatal en cuanto sospeche que está embarazada, no obstante, el momento óptimo de consultar con su médico sería cuando usted planifique un embarazo. Más adelante debe asistir a las consultas programadas de forma periódica, aunque se encuentre bien.
· Su alimentación debe ser completa y variada. Es recomendables que aumente de forma moderada el consumo de frutas, verduras, pan (con frecuencia integral), arroz, pasta y legumbres, que tome entre medio y un litro de leche al día (o su equivalente en yogur o queso fresco), que reduzca los alimentos con excesiva cantidad de grasa de origen animal (tocino, mantequilla, embutidos, etc.), o con mucho azúcar (pasteles, dulces, especialmente los prefabricados, caramelos chocolate, etc).
· Debe evitar las bebidas alcohólicas y el consumo de otras drogas por ser perjudiciales para usted y especialmente para su hijo. Debe dejar de fumar.
· Debe evitar tomar cualquier medicamento durante el embarazo, a menos que haya sido aconsejado por su médico.
· Debe cuidar su higiene personal, extremar la higiene de la boca, utilizar vestidos cómodos y holgados y zapatos confortables. No debe utilizar medias y calcetines que compriman las piernas.
· Puede desarrollar su trabajo habitual, hasta el octavo mes de gestación, siempre que no cause una fatiga física o psíquica excesiva. A partir de este momento debe reducir u actividad, siendo recomendable el descanso laboral en las últimas semanas de la gestación.
· Es conveniente realizar un ejercicio físico moderado, aconsejándose los paseos, la natación y los ejercicios aprendidos en los cursos de educación maternal. No se recomienda la práctica de deportes violentos, de competición o que produzca fatiga.
· Puede viajar durante el embarazo, pero no es aconsejable realizar viajes a lugares con escasos servicios sanitarios y hacia el final de la gestación se debe evitar los viajes largos.
· Si su embarazo cursa con normalidad, no es necesario modificar o interrumpir sus hábitos sexuales, siempre y cuando no resulten molestos para usted. Se recomienda evitar las relaciones sexuales en las 2 ó 3 últimas semanas de embarazo.
·Debe tener precauciones con el contacto con gatos y otros animales domésticos. No debe comer carne ni huevos crudos o poco cocinados, ni embutidos poco curados. Deberá lavarse las manos después de tocar la carne en la cocina y evitar ingerir verduras frescas mal lavadas. Debe evitar el contacto con enfermos infecciosos de cualquier tipo y no exponerse al riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual, aconsejándose en estos casos la utilización de preservativo.
·Los cursos de educación maternal son una actividad que permite a la pareja vivir activamente y colaborar en el embarazo y el parto de su hijo.
·Debe consultar con su médico si se presenta:
- Vómitos intensos y persistentes.
- Diarrea.
- Dolor al orinar.
- Dolor de cabeza no habitual.
- Hinchazón en zonas distintas a los pies y tobillos por la tarde, o en estos lugares si no desaparecen con el reposo nocturno.
- Hemorragia por los genitales.
- Pedida de líquido por los genitales.
- Dolor abdominal intenso o contracciones uterinas dolorosas.
- Fiebre elevada.
- Dolor de cabeza muy intenso.

27- Deberá acudir a la clínica o al hospital si presenta:
- Contracciones uterinas rítmicas, progresivamente más intensas u con frecuencia de (al menos) 2 cada 10 minutos durante 30 minutos.
- Pérdida de líquido por vagina (rotura de la bolsa).
- Pérdida hemorrágica por vagina.