EL CICLO MENSTRUAL
 

1- Tus hormonas y el ciclo menstrual

1.1- El ciclo femenino
1.2- Las hormonas
1.3- El período
1.4- Armonía o desequilibrio
1.5- Escucha tu cuerpo
1.6- Verdadero o falso

2- El síndrome Premenstrual

2.1- ¿Que es el síndrome premenstrual?
2.2- ¿Cómo puedo saber si tengo Síndrome Premenstrual?
2.3- ¿Qué causa el Síndrome Premenstrual?
2.4- ¿Quién padece el Síndrome Premenstrual?
2.5- ¿Se puede tratar e Síndrome Premenstrual?
2.6- ¿Qué debe hacer?
2.7- Autoayuda


3- Períodos dolorosos y otras situaciones

3.1- Períodos dolorosos
3.2- Períodos irregulares o infrecuentes
3.3- Periodo abundante

4- El uso de tampones: resuelve tus dudas

4.1- Un poco de historia
4.2- ¿Son tan seguros los tampones como otros medios de protección?
4.3- ¿A qué edad puedo empezar a utilizarlos?
4.4- ¿Cómo escoger el tampón adecuado?
4.5- ¿Puedo usarlo si soy virgen?
4.6- ¿Pueden producir infecciones?
4.7- ¿Qué es el Síndrome Tóxico?
4.8- ¿Pueden producir cáncer los tampones?
4.9- ¿Bloquean el flujo menstrual?
4.10- ¿Pueden quedar fibras del tampón dentro de la vagina?
4.11- ¿Se puede utilizar dispositivo intrauterino (DIU) y tampón?
4.12- ¿Puede salirse el tampón durante el uso?
4.13- ¿Se puede perder el tampón dentro del cuerpo?
4.14- ¿Puede el tampón quedarse atrapado en la vagina?


5- Seis consejos

 
Preguntas y respuestas del Ciclo Menstrual
 
1- Tus hormonas y el ciclo menstrual
Tu cuerpo es una pieza milagrosa de la ingeniería natural. Cada mes atraviesa un ciclo de cambios muy complejo diseñado para hacer posible que, si lo deseas, puedas tener un hijo.
La regla es un signo más que evidente de estos cambios internos periódicos. Pero hay muchos otros acontecimientos que tienen lugar durante el ciclo menstrual.

1.1- El ciclo femenino.
Entre la menarquia, es decir la primera menstruación, y la menopausia, sólo madura una parte de los 200.000 óvulos que existen en tu interior desde el momento de tu nacimiento.

Los óvulos inmaduros están "almacenados" en tus ovarios, dos glándulas con la forma de una almendra situada en el abdomen cerca del útero o matriz. Cuando un óvulo está totalmente maduro, es liberado desde el ovario, lo que se conoce como ovulación, y desciende a través de las trompas de Falopio hasta tu útero.

Si durante este trayecto el óvulo es fertilizado por el esperma masculino, se aloja en el revestimiento del útero (endometrio). En la cavidad uterina se produce el crecimiento, desarrollo y maduración del nuevo a ser hasta el momento del parto. Si no es fertilizado, el óvulo el óvulo y el revestimiento el útero (endometrio) son despedidos y salen fuera de tu cuerpo a través de la vagina durante la siguiente menstruación.

1.2- Las hormonas
El ciclo femenino está controlado por sustancias químicas llamadas hormonas.
La hormona foliculoestimulante (FSH) es segregada por una glándula situada en el cerebro, llamada hipófisis. LA FSH estimula la maduración del óvulo en el ovario. El óvulo está envuelto por una capa de tejido llamado folículo.

Los estrógenos
son producidos principalmente por los ovarios y estimulan el útero para que comience a construir un fino ferro ( el endometrio) para poder recibir un posible embarazo. Los estrógenos se producen durante la fase de maduración del óvulo y cuando alcanzan una cierta cantidad, estimulan a otra hormona hipofisiaria, la hormona luteinizante.

La hormona luteinizante (LH)
induce la maduración del folículo y la ovulación. De esta manera pone en funcionamiento al folículo par que este se abra liberando al óvulo desde el ovario. El óvulo desciende por las trompas de Falopio hasta el útero.

La progesterona
es producida tras la ovulación por células que se encuentran en el folículo una vez vacío y hace que el revestimiento del útero crezca aún más. Así prepara al organismo para el embarazo y crea las condiciones necesarias para la concepción. Si el óvulo no es fertilizado y no hay embarazo, los niveles de progesterona descienden, provocando la descamación o desprendimiento del endometrio (menstruación).

Todas estas hormonas "hablan" unas con otras a lo largo de tu ciclo, comportándose como un pequeño grupo de jugadores, en el cual el papel del que va en cabeza pasa de una a otra.

1.3- El período
El ciclo menstrual es habitualmente de unos 28 días, pero se considera normal que dure entre 21 y 35 días. Comienza con el primer día de hemorragia, es decir, de sangrado, y finaliza el día anterior a la regla siguiente. Para controlar la duración de tu ciclo menstrual, marca en un calendario el primer día de hemorragia como el día 1 de tu ciclo, y cuenta hasta el día antes de tu siguiente periodo.

La menstruación es la parte del ciclo menstrual en la que se produce el sangrado y suele durar entre 3 y 7 días. La cantidad de flujo menstrual que se pierde por período varía muchísimo de mujer a mujer, pudiendo ir de tan solo 9 g a más de 350 g. La cantidad media, sin embargo, es de unos 7-80 g, lo que equivale aproximadamente al volumen de una taza de té.

Pero no siempre tendrás la misma cantidad de flujo menstrual. Habrás observado que varia de un día a otro, siendo mayor al comienzo del periodo que al final. De hecho, el 90% se emite durante los 3 días de la menstruación. Además, suele aumentar con la edad y con el número de hijos. También se ve afectado por el método anticonceptivo que se utilice. Las píldora anticonceptivas disminuyen el flujo y el dispositivo intrauterino (DIU) lo suele aumentar. Por todo ello, deberás escoger en cada momento el producto de protección menstrual con el nivel de absorción más adecuado a tus necesidades.

1.4- Armonía o desequilibrio
Mientras no te quedes embarazada, este ciclo se repite cada mes hasta la menopausia, es, decir, cuando la menstruación finaliza completamente. Pero el nivel de algunas hormonas femeninas pueden alterarse debido a cambios en el peso corporal o la dieta, las emociones, el estrés o alguna enfermedad. Esto puede causar que la menstruación sea irregular o incluso que cese durante algún tiempo.

El desequilibrio hormonal puede ser también la principal causa de una serie de síntomas conocidos como Síndrome Premenstrual. Estos síntomas aparecen habitualmente de 1 a 14 días antes de que comience la menstruación y generalmente desaparecen al final de la misma o poco después, de modo que la mujer se encuentra bien el resto del ciclo menstrual.

1.5- Escucha tu cuerpo
La mayor parte de las mujeres son vagamente conscientes del constante murmullo interno de sus hormonas. Si tú ya has tenido la regla durante unos años, estarás familiarizada con tu propio ritmo. Probablemente serás capaz de saber cuándo está a punto de comenzar tu periodo. LA sensación es diferente para cada mujer, algunas mujeres se sienten cansadas y un poco tristes, otras notan como su piel y su pelo están un poco más grasos. Después de tu período el nivel de estrógenos comienza a crecer de nuevo y puedes sentir una repentina renovación de energía y sentirte capaz de realizar cualquier tarea. En mitad de tu ciclo, puede que notes un dolor punzante a un lado de la parte baja del vientre y un aumento de la secreción vaginal. Éstos son signos de que la ovulación está a punto de ocurrir.

Es una buena idea desarrollar la habilidad de escuchar a tu cuerpo. Cuando sabes lo que va a ocurrir, es más fácil hacer frente a los altibajos. Puedes intentar evitar las situaciones estresantes cuando sabes que te vas a sentir cansada o irritable y planear los acontecimientos especiales para cuando sepas que estarás llena de energía.

Además, escuchando tu cuerpo serás capaz de notar cualquier síntoma anormal para consultar lo más pronto posible a tu médico.

1.6- Verdadero o falso
-No te puedes quedar embarazada durante la menstruación
Falso. No es habitual pero es posible.

-No debes bañarte, ducharte o lavarte el cabello durante el período.
Falso. Cuando estás menstruando es más importante que nunca mantenerte limpia y fresca.

-Si te quedas muy delgada dejas de menstruar.
Verdadero. Una fuerte pérdida de peso puede paralizar tus períodos. Si esto te ocurriera consulta con tu médico.

2- El síndrome Premenstrual
2.1- ¿Que es el síndrome premenstrual?
Todas estamos un poco irritables de vez en cuando, pero si cada mes, antes de tu periodo, te sientes agresiva o te encuentras entre sollozos sin motivo aparente, seguramente estás sufriendo el Síndrome Premenstrual.

Muchas mujeres notan cambios emocionales y físicos durante su ciclo menstrual y,
Mientras que para la mayoría de ellas estos cambios son aceptables, para otras son incómodos. Todos estos cambios han sido denominados Síndrome Premenstrual. El Síndrome Premenstrual no es sólo una sensación de tensión o de depresión, es un conjunto de síntomas bien definidos que constituyen un síndrome.

2.2- ¿Cómo puedo saber si tengo Síndrome Premenstrual?
Mira la siguiente lista de síntomas. ¿Tienes alguno de ellos habitualmente durante tu ciclo?

Cambios físicos
Cambio psicológicos
Tensión mamaria Depresión
Hinchazón Sentimiento de tristeza
Cara, abdomen o dedos hinchados Cansancio
Dolor de cabeza Letargia o fatiga
Cambio de apetito Tensión o intranquilidad
Antojo de dulces Ansiedad
Acné o urticaria Irritabilidad
Estreñimiento o diarrea Torpeza
Palpitacione Dificultad de concentración
Cambios de interés sexual  
Cambios de sueño  
Rigidez muscular  
Dolore  
Dolor o calambres abdominales  
Dolor de espalda  
Migrañas  
Asma  
Rinitis  

Si la contestación es afirmativa ¿cuándo lo padeces?

La aparición periódica es lo que distingue al Síndrome Premenstrual de otras alteraciones. Las mujeres que lo tienen lo presentan siempre de forma cíclica antes de la menstruación. Los síntomas aparecen de 1 a 14 días antes del comienzo del período y desaparecen con la aparición de la hemorragia menstrual o poco después, sintiéndose bien durante el resto del ciclo.
Algunas mujeres tienen un Síndrome muy suave, y únicamente durante uno o dos días. Otras se sienten tan mal que apenas pueden trabajar. Habitualmente existe más de una causa detrás de cada caso de Síndrome Premenstrual y si tú sabes que en algún momento te sientes infeliz o con mal carácter, es buena idea que hables de ello abiertamente con tu familia y amigos. Ellos estarán avisados y tu obtendrás su comprensión y ayuda.

2.3- ¿Qué causa el Síndrome Premenstrual?
Nadie lo sabe con exactitud, pero existen muchas hipótesis para explicarlo. Las más plausibles sostienen que se trata de una respuesta anormal del organismo a los niveles normales de hormonas ováricas, O que se debe a alteraciones de la serotonina y de otros transmisores, como la betaendorfina. Existen Además teorías que lo relacionan con la nutrición, como deficiencia de calcio o magnesio. También se han considerado teorías culturales, psicológicas y sociales. Posiblemente el Síndrome Premenstrual sea el resultado de la combinación de factores físicos, psicológicos y sociales que interactúan con acontecimientos vitales.

2.4- ¿Quién padece el Síndrome Premenstrual?
Parece ser que no existe un tipo especial de mujer que lo padezca, si bien, en general, suele ser más común en mujeres treintañeras y en las que tienen hijos. Ciertos acontecimientos pueden estar ligados a la aparición del síndrome, como es la suspensión de la toma de la píldora anticonceptiva o el nacimiento de un bebé. Parece existir también una relación con acontecimientos adversos familiares. Las mujeres tienden a sufrir el síndrome coincidiendo más con situaciones de estrés, como problemas en el hogar o en el trabajo, época de exámenes, mudanza de casa, que en épocas de vacaciones o cuando la vida les va bien en general.

2.5- ¿Se puede tratar e Síndrome Premenstrual?
Sí. Existen muchos tratamientos para el síndrome Premenstrual, desde sencillos remedios caseros a tratamientos prescritos por tu médico. Lo importante es encontrar qué remedio es más útil para ti.

2.6- ¿Qué debe hacer?
Primero comprueba que tus síntomas están producidos por el Síndrome. Para ello, anota la fecha en que aparecen tus síntomas durante 3 meses consecutivos. Si se confirma que tus síntomas aparecen sólo antes de tus periodos, consulta a tu médico.

2.7- Autoayuda
Algunas mujeres encuentran remedios que les son útiles, aunque no estén basados en datos científicos.

Dieta
: Realiza una dieta sana, con abundantes frutas y vegetales. Consume poca sal para evitar la hinchazón y poco azúcar que puede ser la causa de que tu nivel de glucosa en sangre oscile y afecte tu energía y tu apetito. Reduce también la cafeína y el alcohol, ya que afectan la circulación sanguínea.

Suplementos
: Puedes tomar complejos de vitaminas o minerales. Se deben tomar regularmente durante un cierto tiempo para que sean efectivos. Es bueno que tu médico o farmacéutico te aconsejen cuales son los más adecuados para ti.
Ejercicio: El ejercicio regular durante los días cercanos a tu período pueden ayudarte a suavizar tus síntomas y además darte una sensación de bienestar.
Relajación.

Relajación
: La tensión y la irritabilidad son síntomas frecuentes. Aprende un método de relajación, como el yoga, la meditación o ejercicios de respiración y practícalos siempre que lo necesites. Leer un libro, escuchar música o pasear pueden ayudarte igualmente.
Estrés: Evita situaciones que te creen tensión y tómate las cosas con toda la calma que puedas.
Como estos remedios no son útiles para todas las mujeres, en importante que consultes a tu médico si los síntomas continúan. Tu médico puede recomendarte el tratamiento adecuado.

3- Períodos dolorosos y otras situaciones
Según los libros de texto debes tener el período cada 28 días pero siempre es normal entre 21 y 35 días.

Sin embargo, algunas mujeres tienen períodos dolorosos o irregulares, con largos intervalos entre ellos, o tienen una hemorragia excesiva que les resulta embarazosa para llevar una vida normal.

Estas alteraciones no significan que algo funcione mal, pero sí es recomendable comentárselo a tu médico para que él estudie la causa y ponga un tratamiento si fuera necesario.

3.1- Períodos dolorosos

¿Te da pánico el comienzo de tu período por el dolor que vas a sufrir? Si es así, no eres la única. El período doloroso, Su nombre médico es dismenorrea, es muy común. Un tercio de las mujeres sufren dismenorrea.

¿Qué tipo de dolor es?
Puedes sentir sólo una ligera molestia o puede ser muy intenso. Habitualmente es como un retortijón. Puede comenzar con el bajo vientre e irradiarse hacia la espalda o las piernas. Puedes incluso sentirte mareada y con náuseas e incluso tener diarrea o llegar a vomitar. Si te ocurre todo esto, debes consultar a tu médico.
Muchas mujeres notan que el dolor aparece pocas horas antes de que el período comience y se hace más suave una vez que comienza la hemorragia. Sin embargo, en otras el dolor persiste durante el segundo e incluso el tercer día de su período.

¿Qué lo produce?
Cada mes la pared del útero crece como preparación a un posible embarazo. Si esto ocurre, el óvulo que ha sido fertilizado se prende a la pared para alimentarse y poder llegar a convertirse en un feto. Si el óvulo no es fertilizado, es expulsado y comienza a liberarse unas hormonas llamadas prostaglandinas, que contraen el útero facilitando de esta manera el desprendimiento del endometrio que es expulsado con la menstruación. Varios estudios han demostrado que las mujeres que padecen dismonorrea producen una excesiva cantidad de protaglandinas en el momento de la menstruación y son extremadamente sensibles a ellas. Las protaglandinas son unas de las hormonas que se liberan durante el parto para provocar las contracciones de los músculos uterinos para expulsar el feto. Estas contracciones se producen también durante la menstruación y producen este dolor tan fuerte.

¿Qué puedes hacer por ti misma?
Hay muchas formas de aliviar este dolor. El truco es encontrar una que funcione. Si es posible acuéstate a la primera señal de dolor y ponte calor en tu abdomen. Un baño caliente, relajante, también te ayudará..
Un masaje puede también el dolor. Fricciona suavemente tu abdomen o pídele a tu pareja que te dé un masaje en la espalda.
Si el dolor es muy intenso debe consultar al ginecólogo.

¿Qué puede hacer tu médico por ti ?
Los dispositivos anticonceptivos intrauterinos pueden ser la causa de los períodos dolorosos. Si llevas uno, consulta a tu ginecólogo pues quizás sea necesario retirarlo.

Tratamientos hormonales: Las mujeres que no ovulan, raramente tienen períodos dolorosos, por eso tu ginecólogo puede ponerte un tratamiento para evitar la ovulación. La píldora anticonceptiva es el tratamiento más utilizado para este objeto.
Antiprostaglandinas: Existen fármacos que reducen el efecto de las prostaglandinas. Tu doctor puede prescribírtelos.

¿Se puede hacer algo más?
Las reglas dolorosas pueden estar producidas o agravarse por estos motivos. Es lo que se llama dismenorrea secundaria. Si de repente tienes reglas más dolorosas de lo habitual o notas algún cambio en la naturaleza de la misma, consulta a tu médico, ya que existen otras alteraciones, como endometriosis, fibromas o la enfermedad inflamatoria pélvica que pueden también producir dolor.

Por ello, si tienes reglas dolorosas es imprescindible que acudas a tu ginecólogo para que él te explore y ponga el tratamiento adecuado.

3.2- Períodos irregulares o infrecuentes
Son bastante normales en chicas jóvenes. Se necesitan varios años para que el ciclo menstrual y los períodos sean estables y hasta entonces pueden presentarse a intervalos irregulares. No obstante, muchas mujeres tienen un ciclo variable y muy pocas pueden predecir con exactitud que día comenzará su periodo.

Algunas mujeres pueden tener un ciclo inusualmente largo. Que transcurran más de seis semanas entre los periodos es algo que no debe preocupar en principio.

La pérdida de peso, alguna enfermedad, cambios en la dieta, una actividad física excesiva o algún tipo de estrés pueden retrasar la menstruación o darte la impresión de que te estas "saltando" periodos. Si estás al final de tu vida fértil, esto puede ser un signo temprano de menopausia.

A veces tus periodos pueden desaparecer, es lo que se llama amenorrea. La razón más habitual de esto, si tenias previamente períodos normales, es el embarazo. Una pérdida exagerada de peso puede ser también causa de amenorrea.

Si tu ciclo menstrual ha cambiado, si sangras entre períodos, si tus periodos desaparecen o tienes otros síntomas, no dejes de consultar a tu ginecólogo.

3.3- Periodo abundante
No es fácil para una mujer saber si su sangrado es mayor del habitual, ya que no es fácil compararlo o medirlo. Aun así, si piensas que son demasiado abundantes, debes consultar u tu médico. Un sangrado abundante no significa necesariamente que algo vaya mal. Algunas mujeres lo tienen siempre así. En ocasiones se debe a que llevan un dispositivo intrauterino anticonceptivo (DIU) o que han dejado de tomar la píldora
anticonceptiva.


Las reglas abundantes son también habituales durante un año tras un parto o en mujeres en las que está próxima la menopausia.

Los períodos abundantes te pueden producir cansancio. La causa puede ser que te produzcan anemia. Si te encuentras siempre cansada, consulta a tu médico.

La aparición repentina de una regla abundante sin una razón obvia, es motivo para consultar al médico. El cambio puede estar producido por un desequilibrio hormonal que puede ser controlado tomando medicamentos, o por otra causa que puede ser tratada.

4- El uso de tampones: resuelve tus dudas
4.1- Un poco de historia
Todos pensamos que el tampón es algo muy reciente pero no es así. El primer indicio del uso de tampones como protección femenina se remonta a 3.500 años atrás. Las mujeres egipcias, asirias y babilónicas de clases privilegiadas utilizaban papiro ablandado, mientras que las de clases populares usaban caña acuática suavizada como método de protección interna.

Existen pruebas de que a lo largo de las diferentes etapas de la historia, las mujeres han utilizado diferentes materiales como absorbentes internos.

Los tampones actuales proceden directamente de los tampones de algodón que los médicos del siglo XVIII utilizaban para aplicar antisépticos vaginales y controlar hemorragias. Fue el doctor Earle C. Hass quien, en los años veinte y atendiendo a las quejas de su mujer sobre la incomodidad en el uso de las compresas de entonces, diseñó en primer tampón moderno que se comercializo con la marca Tampax.

A raíz de la segunda guerra mundial, las mujeres cambiaron de vida radicalmente, abandonando sus hogares y las tareas caseras para ocupar los trabajos que los hombres habían dejado vacantes por la guerra. Esto hizo que el uso del tampón se extendiera, haciéndose popular en las civilizaciones occidentales.

4.2- ¿Son tan seguros los tampones como otros medios de protección?
Los tampones están fabricados con materiales absorbentes de origen natural, como son el algodón y la celulosa.

Prestigiosas universidades y centros de investigación han realizado estudios comparando la seguridad de los tampones con respecto a las compresas. Todos estos estudios concluyen que los tampones son tan seguros como otros métodos de protección menstrual.

Las autoridades sanitarias de EE.UU. evaluaron la seguridad de los tampones, y en julio de 1999 publicaron un informe en el que concluyen que los tampones no suponen ningún riesgo adicional para la salud de las mujeres que lo usan. Este informe está publicado en Internet (http:/www.fda.gob/cdrh/ocd/tamponsabs.htm), por el que es fácilmente accesible para todas las personas interesadas en el tema.

4.3- ¿A qué edad puedo empezar a utilizarlos?
La edad no constituye un factor determinante para recomendar o no la utilización de tampones. En este sentido es recomendable su empleo en adolescentes por varias razones. La absorción del flujo menstrual en el interior de la vagina hace que disminuya la incidencia de episodios desagradables, como manchas u olores; facilita la práctica de actividades lúdicas y deportivas, casi imprescindible en esos años; la joven adquiere un mejor conocimiento y control de su aparato genital e imagen corporal. Además, la resistencia del himen es mínima, ya que en ese periodo está sometido a la influencia de los estrógenos que hacen que sea elástico y esté bien lubricado.

4.4- ¿Cómo escoger el tampón adecuado?
Existen tampones con diferente absorción. Teniendo en cuenta que tu flujo va a variar a lo largo de la menstruación, es conveniente que utilices el tampón con la absorción adecuada en cada momento. Usa los de mayor absorción al principio y después los de menor.

Para seleccionar la absorción correcta, piensa que si tienes que cambiar el tampón antes de 4 horas es que necesitas otro de mayor absorción. Si por el contrario, cuando lo retiras lo notas seco e incómodo y mostrando fibras aún blancas, debes escoger otro de menor absorción.

Cuando uses un tampón por la noche, ponte uno nuevo antes de ir a la cama y cámbialo cuando te levantes por la mañana.
Nunca uses un tampón más de ocho horas.

4.5- ¿Puedo usarlo si soy virgen?
No todas las culturas entienden lo mismo por virginidad. En la nuestra se define como la ausencia de relacione sexuales con penetración, por lo que, el uso de tampón no afecta a la virginidad.

Sin embargo, es cierto que a nivel popular se asocia virginidad con la existencia de un himen intacto.

En 1984 se realizó un estudio ginecológico en 300 mujeres, 100 de las cuales habían tenido relaciones sexuales, 100 no las habían tenido y utilizaban solo compresas y las 100 restantes tampoco habían tenido relaciones sexuales y utilizaban tampón. Los resultados del estudio confirmaron que no había diferencias significativas en el diámetro del himen entre las que no habían tenido relaciones sexuales, tanto si utilizaban tampones como compresas.

Además, como ya hemos visto, en la adolescencia la resistencia himeneal es mínima, ya que ese período de la vida de la mujer está sometido a la influencia estrogénica, por lo cual es elástico y está bien lubricado.

4.6- ¿Pueden producir infecciones?
Los estudios realizados han demostrado que las sustancias con las que se fabrican los tampones, algodón y celulosa, no son tóxicas ni alteran la flora bacteriana vaginal de la mujer sana. Además son compatibles dermatológicamente con la mucosa vaginal.

Si utilizas el tampón correctamente, retirándolo como máximo cada ocho horas y practicando una higiene íntima correcta, el tampón nunca será motivo de infecciones.

Si padeces alguna infección vaginal por hongos u otros agentes infecciosos coincidiendo con el período, consulta a tu médico por si el uso del tampón pudiera resultarte incómodo o ser incompatible con el tratamiento que necesitarán para combatir la infección.

4.7- ¿Qué es el Síndrome Tóxico?
El Síndrome Tóxico está causado por una toxina que produce una bacteria, el estafilococo aureus, que normalmente se encuentra en la nariz y en la vagina. Prácticamente todas las personas son colonizadas por esta bacteria a lo largo de su vida, de tal forma que el Síndrome Tóxico puede aparecer no solo en mujeres, sino también en hombres y niños.

Existen muchos factores que intervienen en el desarrollo del Síndrome Tóxico, y el uso de tampones puede ser uno de ellos. No obstante, la relación entre tampones y el síndrome no está aún bien definida. Existen estudios que apuntan a que el riesgo está asociado con la absorción del tampón. A mayor absorción, mayor riesgo. Por esto, es aconsejable que utilices siempre los tampones de menor absorción de acuerdo con tu flujo y que los cambies cada 4-8 horas.

Más del 95% de las mujeres tienen anticuerpos; es decir, defensas, frente a estas toxinas. El Síndrome Tóxico es tan raro que incluso muchos médicos no están suficientemente informados sobre esta enfermedad, y la mayoría no verán ningún caso durante toda su vida profesional. De hecho no se ha registrado ningún caso en España hasta la fecha. No obstante, es bueno que estés informada por si fuera preciso toes las precauciones necesarias.

Para más información puedes consultar el folleto que se incluye en todas las cajas de tampones.

4.8- ¿Pueden producir cáncer los tampones?
Después de cincuenta años de investigación y una profunda revisión de la bibliografía médica se ha llegado a al conclusión de que no existe ninguna evidencia de que los tampones tengan relación con ningún tipo de cáncer.

4.9- ¿Bloquean el flujo menstrual?
Los tampones no bloquean la salida del flujo menstrual. El tampón absorbe el flujo menstrual hasta llegar a la saturación de su capacidad de absorción. Una vez llegado este límite, el flujo restante continúa su salida por el canal vaginal.

4.10- ¿Pueden quedar fibras del tampón dentro de la vagina?
Todos los tampones pueden dejar ocasionalmente fibras en la vagina después de su uso, especialmente durante los días de flujo menstrual escaso. Esto puede ocurrir si la mujer utiliza un tampón de mayor absorción de la que necesita o se cambia el tampón con demasiada frecuencia.

No obstante, estudios clínicos han demostrado que no existe evidencia de que dichas fibras puedan causar efecto adverso alguno. Además, los procesos naturales de autolimpieza de la vagina expulsan rápidamente los restos de fibra que pudieran quedar tras el uso del tampón.

4.11- ¿Se puede utilizar dispositivo intrauterino (DIU) y tampón?
DIU y tampones se colocan en órganos distintos. El DIU (dispositivo intrauterino) se inserta en el útero, mientras que los tampones van en la vagina, por lo que no interfieren de ninguna forma el uno con el otro. El uso conjunto de tampón y DIU tampoco favorece la aparición e infecciones.

4.12- ¿Puede salirse el tampón durante el uso?
Si el tampón es introducido de forma correcta, los músculos que están alrededor de la entrada de la vagina mantendrán el tampón en su sitio. Estos mismos músculos ayudan a impedir la entrada de agua al nadar o tomar una ducha.

Por el contrario algunas mujeres pueden notar cómo el tampón se desliza hasta sentirlo en la apertura vaginal. Esto es más frecuente en las mujeres que han tenido hijos, durante una deposición intestinal o al orinar, debido al aumento de presión abdominal.

Los tampones tienden a deslizarse cuando están saturados y listos para ser cambiados. Por eso es conveniente que escojas el tampón con la absorción adecuada.

4.13- ¿Se puede perder el tampón dentro del cuerpo?
Es imposible que el tampón pase de la vagina al útero, ya que el orificio que comunica a ambos es demasiado pequeño.

4.14- ¿Puede el tampón quedarse atrapado en la vagina?
El tampón no se puede quedar atrapado en el interior. Si no consigues extraerlo al tirar del cordón, intenta relajarte. Si estás tensa, los músculos de la vagina se contraerán lo que dificultará la extracción.

5- Seis consejos
1- Acepta la menstruación con naturalidad, puesto que es un síntoma de salud. No permitas que la regla afecte tu estilo de vida.
2- Elige el sistema de protección menstrual que más te guste. Todos los sistemas son igualmente seguros. Usar tampones no es un indicativo de tu moral ni de tu vida sexual.
3- Si decides utilizar tampones, una actitud relajada y positiva facilita su inserción.
4- Utiliza tampones sólo y exclusivamente para la protección menstrual.
5- Elige la absorción adecuada a tu nivel de flujo según el día de la regla.
6- Cambia el tampón cada 4-8 horas. Si no está totalmente manchado, elige una absorción menor.